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No es por arte de magia. Conseguir inversores para un negocio es una de las tareas más difíciles y frustrantes que debe afrontar un emprendedor. Se puede tener una idea excelente, pero sin fondos para financiarla es casi imposible ponerla en marcha. Aquí, compartimos 5 estrategias para posicionar un proyecto como una buena inversión:

1) Diseñar un buen plan de negocios

Uno puede tener una idea excelente y un equipo que la ejecute de la mejor manera, pero a los inversores lo que más le va a interesar es cuándo obtendrá su retorno de inversión. Entonces, la primera estrategia es estar bien preparado para el momento en que los potenciales financistas pregunten sobre el tema. Es esencial, por lo tanto, diseñar un plan de negocios que incluya flujos de efectivo, proyecciones específicas del ROI y un análisis exhaustivo del mercado en el que se intenta insertar.

2) Ser pesimista

Parece contradictorio, pero si bien el optimismo nunca debe dejarse de lado, para armar una proyección de cómo se comportará tu negocio es necesario un poco de pesimismo. Es mejor hacer cálculos en base a un mal pronóstico ya que, en la práctica, por lo general las cosas llevan más tiempo del que se pensaba y cuestan el doble. Por ejemplo, es recomendable chequear cómo se ven los números si las ventas caen un 50% o si los gastos aumentan un 40%. Además, hay que evaluar todos los factores, como el costo de conseguir clientes o el desarrollo de estrategias de marketing.

3) Idea de negocio

No es cuestión de bajar los brazos enseguida, pero si luego de varias presentaciones a inversionistas seguimos recibiendo negativas como respuestas es recomendable revisar la idea de negocio. Tal vez, a nosotros nos parezca una genialidad, pero en realidad tienen un atractivo limitado o está intentando entrar en un mercado saturado. Para esta tarea es clave conocer a la competencia y el nicho al que queramos apuntar.

4) Conocé a tu inversor

Cada financista o fondo es distinto. Antes de la presentación, debés hacer una investigación del inversor, por ejemplo, en qué tipo de empresas o negocios suele poner su dinero, cuál es su experiencia y por qué vos los elegiste a ellos. Dorar un poco la píldora, en definitiva.

5) Efecto sorpresa

Pensá que a cada inversor, le deben llegar decenas de propuestas al día. Si sólo hablás de números en la presentación, los aburrirás. Es recomendable empezar hablando de qué es el producto y por qué va a triunfar. Además, no necesariamente tienen que estar al tanto de las características de tu negocio, producto o servicio. Es bueno, por lo tanto, contar una historia en la que se explique las soluciones que ofrece y el escenario de uso.

Foto: Shutterstock

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