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No todas las empresas que hoy recaudan fortunas empiezan con grandes cantidades de dinero ni reciben millonarias inversiones. Acá algunos ejemplos de empresas que arrancaron sin un peso y que justamente esa condición los obligó a ser más creativos y efectivos.

  • MailChimp

Ben Chestnut dirigía una consultora de diseño en el 2000. Muchos de sus clientes necesitaban enviar newsletters. Entonces, para no perder tiempo diseñándolos uno a uno, decidió diseñar una plataforma para automatizar el proceso y ganar tiempo. Hoy, MailChimp es un negocio de US$ 400 millones.

  • Lynda

Lynda Weinman buscaba herramientas para enseñar diseño web en la década del 90 y se le ocurrió empezar a grabar sus propios videos tutoriales. Después de muchos años y de varios videos publicados recibió una oferta de LinkedIn, que compró Lynda por US$ 1.500 millones.

  • Shutterstock

A veces, las personas tenemos hobbies que -creemos- no tienen nada que ver con nuestra profesión. Algunos, sin embargo, logran combinar ambas pasiones y, además, hacerse millonarios. Este es el caso de Jon Oringer, un desarrollador de software que, en su tiempo libre, tomaba fotos. Un día, con las 30.000 fotos de su autoría, creó Shutterstock, un servicio de imágenes que actualmente vale US$ 2.000 millones.

  • AdaFruit

Mientras estudiaba en el Instituto Tecnológico de Massachussets, Limor Fried creó AdaFruit. Se trata de una plataforma que combina el ecommerce y el “DIY”. Es decir, vende partes sueltas o componentes de electrónica y provee planos y videos tutoriales para crear distintos proyectos. Empezó casi sin un dólar y hoy su tienda de ecommerce tiene 85 empleados y gana US$ 33 millones por año.

  • Trace3

Hayes Drumwright creó Trace3 con sólo USD$100 en el bolsillo y la convirtió en un negocio de USD$400 millones. Se trata de una consultora de tecnología que asesora a otras empresas y las ayuda a empoderarse para mantener actualizado y a ritmo de la tecnología. Su fundador asegura que consiguió este éxito debido a que jamás se esperó que iba a ganar dinero con su idea y esto lo ayudó a mantenerse en el foco correcto.

  • Flitto

Simon Lee es un joven surcoreano que habla seis idiomas. Por sus habilidades, muchos de sus compañeros en la universidad comenzaron a pedirle ayuda para realizar sus tareas en inglés. Fue allí cuando se le prendió la lamparita y creó una plataforma colaborativa de traducciones online. La diferencia con el resto de los traductores que existen en la web es que no es automática, sino que son los mismos usuarios los que ofrecen este servicio. Hoy tiene 5 millones de usuarios en todo el mundo y genera ganancias de unos US$2,1 millones al año.

  • Cards against humanity

Se trata de un juego de naipes que no tiene nada de otro mundo. Sin embargo, ganó una popularidad increíble. ¿Cómo? Mediante una disparatada campaña de marketing. Sus creadores juntaron sólo US$ 15.700 a través de Kickstarter, pero lograron crear un negocio de US$ 12 millones en un año, a través de originales campañas que se viralizaron. Una de ellas consistió en lo siguiente: cuando más dinero donara la gente, aumentaba el tiempo en el que una retroexcabadora hacía un agujero en el suelo. Un video mostraba en vivo a la máquina haciendo un enorme hoyo. Sólo eso. El resultado: US$50.000 en seis horas.

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