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Hace tiempo que venimos hablando de la “Internet de las cosas” (también conocida como “IoT” por sus siglas en inglés). Lo hicimos acá y también acá. Pero la “cosa” se va complejizando cada vez más. A tal punto que cada vez son más los widgets, accesorios y aplicaciones que permiten controlar gran parte de los electrodomésticos usando los smartphones.

Las consultoras estiman que antes de 2020, la IoT definirá el uso que hacemos de la mayor parte de los objetos que utilizamos cotidianamente. Básicamente los postulados sostienen que los objetos se enviarán información unos a otros y que, a su vez, todos estarán conectados con los teléfonos celulares.

Estiman que para 2025 Internet será similar a lo que hoy es la electricidad: todos los dispositivos estarán conectados a la red de redes.

A las “tareas” habituales que cumplen los celulares (brindar estado del tránsito y mapas interactivos, medir del ritmo cardíaco, oficiar de despertadores oficiales e, incluso, como audífonos, entre otras cosas), se le sumarán otras más específicas. Entre ellas el control de las principales funciones de un hogar y la mejora del “uso” de la ciudad que cada uno habita. Es más, según datos de la fundación estadounidense Pew Research Center, para 2025 Internet será similar a lo que hoy es la electricidad: todos los dispositivos estarán conectados a la red de redes.

Algunos de los principales usos que vaticinan para los celulares:

-Control básico para las casas: acceso y administración del aire acondicionado, la alarma, cámaras de seguridad, calefacción y dispositivos Smart.

-“Diálogo” entre dispositivos. A través de la conexión e intercambio de datos entre los dispositivos, una heladera podría sugerir los artículos faltantes y automatizar la compra online. De igual forma, un lavavajillas podría identificar la avería de un caño y contratar un servicio de plomería para que solucione el problema.

El debate, en ciernes

La problemática de la privacidad sobre lo que ocurre puertas adentro de una casa ocupa integra el podio de las preocupaciones que surgen con la escalada de la IoT. La superposición de ondas inalámbricas y la superproducción de alertas y notificaciones generadas por los dispositivos lo completan.

Como suele ocurrir, los avances tecnológicos suelen superar con creces la velocidad de adaptación de las sociedades a las nuevas funcionalidades. Aun cuando los generadores (y estimuladores) de consumos siempre tienen ases bajo la manga.

Foto destacada: Shutterstock

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