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¿Cuántas veces escuchaste o leíste el término startup? Seguramente, sabés que se trata de una compañía pequeña, que recién arranca, con una idea innovadora generalmente (aunque no necesariamente) vinculada al mundo de las TIC y con grandes posibilidades de crecimiento.

¿Pero sabés qué es lo que diferencia a una startup de una empresa joven, aunque más tradicional?

Tal vez la primera clave diferenciadora es que las startups adoptan un modelo de negocio escalable, con grandes posibilidades de crecimiento. El sueño de sus fundadores es que sea descubierta por un gigante de la industria IT, que la compre y la expanda por todo el mundo.

Estas posibilidades de crecimiento a corto y mediano plazo se ve beneficiado porque los emprendimientos tecnológicos o de Internet suelen requerir costos de desarrollo menores; es decir, necesidades de financiación muy inferiores a las de otro tipo de empresas para ponerse en marcha.

Así, en vez de pedir un crédito en un banco u otra entidad financiera, las startups suelen manejarse con capital aportado por inversores a cambio de un porcentaje de la empresa: estos inversores pueden ser, desde familiares y amigos hasta aceleradoras, como Wayra, de Telefónica, Coca-Cola Founders o Disney Accelerator.

Otras terminan siendo vendidas a empresas más grandes, como Facebook y Google, compradoras casi compulsivas de startups. Los grandes bancos se sumaron a la tendencia y comenzaron a comprar varias startups fintech, el negocio de moda en 2016.

Pero (siempre hay un pero, ¿no?) también se debe tener en cuenta que la supervivencia de las startups suele acotarse a un escaso período de tiempo. De hecho, un estudio de Shikhar Ghosth y publicado en 2012 por Wall Street Journal asegura que 3 de 4 startups no consiguen devolver el dinero prestado.

Innovar y transformar

Nick Bortolotti, gerente de Relaciones con Desarrolladores para Sudamérica de Google, le enumeró al Cronista otras características típicas de una startup exitosa, tales como poder abordar problemáticas globales (o regionales), ser disruptivas en la industria donde irrumpen y tener un abordaje innovador y transformador sobre la problemática que atacan.

“Esto hace que la tecnología que corre detrás de cualquiera de estas empresas, materializadas en distintas aplicaciones o servicios, tenga que ser muy robusta y con una enorme capacidad de escala”, explica Bortolotti. “Ahí es donde Google juega un papel fundamental, brindando una infraestructura tecnológica capaz de hacer que una aplicación nacida en cualquier rincón del mundo pueda tener alcance e impacto global.”

Para el experto, “los desarrolladores argentinos son clave para Google y apoyarlos es una misión prioritaria para nosotros”.

infografia startup

Argentina, cuna de startups

Nuestro país suele ser señalado como la cuna de los mejores emprendedores de América Latina, ya que estos empresarios deben iniciar sus negocios en contextos económicos no del todo favorables, como la devaluación de la moneda, según un informe que realizó el emprendedor chino Bowei Gai para el sitio World Startup Report. 

De hecho, en Espacio Cloud venimos publicando notas en las últimas semanas acerca de programas que incentivan el vínculo entre emprendedores argentinos y empresas de Silicon Valley o de las intenciones de Buenos Aires de convertirse en el nuevo epicentro mundial de desarrollo de aplicaciones móviles.

Ejemplos de startups argentinas y exitosas hay muchos. MercadoLibre, de Marcos Galperín, o Despegar, la agencia de compra de viajes online, son casos de cómo una startup puede convertirse en una de las compañías de comercio electrónico más importantes de la región. Alamaula, PedidosYa o la app de juegos Preguntados (que logró más de 20 millones de descargas) son otros casos.

Coderhouse fue fundada en 2015 por Christian Patiño y Pablo Ferreiro con una inversión inicial de 10.000 dólares. Es una empresa de educación que ofrece capacitaciones en Desarrollo Web y Mobile, Diseño UX y Marketing Digital, con el objetivo de llevar a cualquier persona en un corto período de tiempo de cero experiencia a lista para trabajar.

Otro caso es el de GOintegro, una plataforma en la nube de Recursos Humanos que potencia el engagement de los empleados, dinamiza las comunicaciones internas e integra aplicaciones de beneficios corporativos, beneficios flexibles, reconocimientos e incentivos.

Bondarea es la primera plataforma de servicios integrados para la inclusión financiera. Desde su lanzamiento en 2013, reúne a individuos y organizaciones que buscan herramientas innovadoras de productividad y financiamiento. En sus tres años de existencia, sus seis socios invirtieron cerca de $600.000.

Una startup que opera en Estados Unidos pero que creó un argentino, Martín Parlato, es Posibl. La inversión inicial realizada para su creación en Estados Unidos fue de u$s 450.000. En la actualidad, produce una amplia variedad de iniciativas de impacto social en todo el mundo: desde branded content en vídeos hasta campañas sociales y eventos.

 

Foto: Shutterstock

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