El crowdfunding desembarcó en el país y captó la atención de nuevos ejecutivos

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Popularizado en Estados Unidos por KickStarter (¿qué es?), el método de financiación colectiva (crowdfunding), o como se suele decir a orillas del Rio de la Plata “hacer una vaquita”, desembarcó en Argentina. La principal diferencia de este nuevo método de micro-financiación es que se encuentra basado en Internet, por tanto no necesita de la cercanía física de los involucrados que deseen participar, sino sólo una idea y personas que estén interesadas en apoyarla.

Si bien las grandes redes, como la ya mencionada KickStarter u otras internacionales como GoFundMe, pueden utilizarse desde Argentina a través de la plataforma PayPal o con tarjetas de crédito internacionales, Idea.me consiguió hacerse con un mejor escenario debido a que cumple con las obligaciones fiscales locales. En ese portal se pueden encontrar variados emprendimientos que van desde el desarrollo de un sitio web, hasta la construcción de un multiespacio o la creación de una pyme para fabricar muñecos de madera, entre otros proyectos en pleno desarrollo, y todo aquel que lo desee puede colaborar con distintas sumas de dinero.

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La búsqueda de fondos desinteresados a través de este tipo de plataformas suele fomentarse ofreciendo premios por la participación. Veamos este ejemplo: si una banda está pensando en sacar su primer disco financiado a través de los aportes de desconocidos, puede ofrecer a los colaboradores el propio disco como premio agradecimiento, autografiado por sus autores. De lo simple a lo complejo, también existen proyectos que ofrecen asociarse al creador, siendo para los nuevos emprendedores o inversores una fuente original de nuevos negocios.

La atención de los ejecutivos en estos proyectos se debe, en buena medida, a que la mayoría de estos proyectos de inversión responden a una estrategia denominada a “Todo o Nada”. Dicha opción implica una inversión segura, debido a que  si el proyecto no consigue recaudar la totalidad del dinero necesario para el start-up, se le reembolsa el monto aportado al micro inversor.

La financiación colectiva no sólo beneficia a los negocios, ya que son varios ya los emprendimientos que buscan una causa solidaria. Una de las plataformas más reconocidas que fomentan el  crowdfunding para beneficencia o ayuda es Comunidad Nobleza Obliga. A diferencia de las categorías típicas que podemos encontrar en un portal de financiación, en Nobleza Obliga coexisten proyectos relacionados a la salud, empresas sociales, educación y gente que intenta sobrellevar una catástrofe, entre otros.

Casos de éxito

Muchos de los casos de éxito son micro-emprendimientos que permiten dar el salto y comenzar una producción propia. Encontramos escritores, periodistas y diseñadores, entre otros, buscando la financiación para mostrar su obra. Entre tantos casos que se pueden recorrer en Idea.me encontramos al simpático Coquin. Una muestra de cómo la creatividad puede lograr objetos únicos con diferencial. Los emprendedores tras el proyecto, con un poco de gracia y manteniendo la sencillez, consiguieron superar la recaudación necesaria.  Coquín es un conjunto de robots de madera reciclada que pueden servir tanto para decorar como para jugar.  

En el caso de colectas benéficas, encontramos como “ayuda exitosa” el apoyo brindado a las familias que sufrieron la explosión de Rosario. Los más de $ 5.000 donados se entregaron a La Fundación de la Ciudad de Rosario y ayudarán a asistir a los damnificados.

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