Emprendimientos: “Capitán Beto” y "Manolito", los nano satélites argentinos

2172
Compartir

nano_1Podrían ser los hermanos menores del Arsat-1, el primer satélite geoestacionario latinoamericano fabricado en Argentina. Pero los nano satélites “Capitán Beto” y “Manolito” tienen su propia historia.

Fabricado en Bariloche y con su nombre como homenaje al músico Luis Alberto Spinetta, el primer nano satélite desarrollado en Argentina está en órbita desde Abril. El emprendimiento fue financiado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación, que deembolsó $ 6,3 millones para este proyecto.

Emiliano Kargieman, el emprendedor detrás del CubeBug1 (nombre técnico del Capitán), cuenta que ya tiene casi listo su próximo lanzamiento:  “Manolito”, en homenaje al personaje de la historieta de Quino, Mafalda. Kargiema comanda una empresa de 13 empleados y se define como “fabricante de satélites”. Pero antes de eso, arrancó junto a dos amigos una empresa de software de seguridad informática —Core Security Technologies— que le valió su crecimiento como proveedor internacional y su capacitación en la Singularity University, una organización apoyada por Google, Nokia, Cisco y la NASA, entre otros.

El origen de los nano satélites argentinos data de las primeras experiencias de Kargieman en Estados Unidos y de un objetivo posterior: aplicar sus conocimientos de tecnología de la información para conseguir una oportunidad en un segmento que genera US$ 9.000 millones por año. Con esta idea en mente, el emprendedor se radicó en Bariloche y presentó su iniciativa al Invap: la única empresa Latinoamericana reconocida por la NASA como apta para realizar sistemas satélites. De esta manera, Invap actúa como incubadora del proyecto que desembocó en la creación de la empresa Satellogic.

 

El “Capitán Beto” por dentro

nano_2Tanto el software como el hardware del Capitán Beto son de plataforma abierta y, como señaló Emiliano Kargieman en su charla de TEDxRiodelaPlata, estarán disponibles los planes y documentos en breve para que aficionados, universidades e institutos de investigación puedan trabajar sobre ellos. Su desarrollo se basa en la tecnología abierta CubeSat, que brinda las herramientas fundamentales para montar internacionalmente nano satélites.

Los bajos costos del satélite argentino son producto, según Kargieman, de dos premisas: usar componentes baratos (muchos de ellos son usados para fabricar y reparar celulares o computadoras hogareñas); y hacer los satélites pequeños y livianos (CubeBug1 pesa sólo 2 kg.), lo que reduce drásticamente los costos a la hora de ponerlos en órbita.

Tanto el “Capitán Beto” como “Manolito” tienen un fin académico y de promoción. Su principal función, señala Emiliano, es la demostración tecnológica. sirven para probar la plataforma satelital.

 

Comentarios
x

¿Querés saber lo último de tecnología?