Compartir

Son muchas las empresas que se preocupan por tener un clima laboral ideal, por mantener a su equipo de trabajo incentivado y proactivo y por abandonar los tradicionales y rígidos ambientes de trabajo por otros más amenos y divertidos.

Así, muchas compañías invierten dinero en  tener oficinas más cool, comprar juegos para que sus empleados se distraigan en horas laborales y organizar eventos corporativos con fines recreativos. Dinero que, según afirman varios estudios, recuperan con creces a largo plazo: los empleados felices permanecen el doble de tiempo en sus tareas, tienen un 65% más de energía y su vinculación a la empresa es mayor, según un informe del IOpener Institute de Oxford.

Pero, ¿son estos factores suficientes para incentivar a un equipo de trabajo? O, ¿el “cliché” de tener una mesa de metegol en la oficina está, en realidad, dándole la espalda a temas corporativos mucho más grandes?

Fast Company enumera en un artículo tres mitos que estas “modas” han generado y que, según la revista norteamericana, están desgastando la cultura del trabajo. Estos son:

Mito # 1:

Es muy común escuchar últimamente que una buena forma de incentivar a un equipo es siendo más flexible con los horarios de la jornada laboral, permitir el home-office o, incluso, implementar estrategias enfocadas en las motivaciones del empleado (posibilidades de crecimiento, tareas en las que se sienta más a gusto, etc.).

Sin embargo, esto es una verdad a medias. Si bien los empleados pueden disfrutar de tener una mesa de ping pong en su lugar de trabajo y de tener una comunicación más transparente con sus jefes, lo cierto es que siempre preferirán la mejor motivación de todas: un buen salario.

Una paga competitiva es la forma más segura y eficaz de tener empleados felices y motivados.

Mito #2:

Muchas compañías suelen implementar en sus rutinas de trabajo eventos con fines de esparcimiento, excursiones en equipo, almuerzos o happy hours para motivar y fortalecer los vínculos entre sus empleados.

Sin embargo, estas actividades a menudo se transforman en una fachada, en una vidriera de la que los empleados participan “porque hay que ir”.

Tal vez, entonces, en vez de organizar happy hours, es mucho más fructífero para una empresa generar un ambiente de equipo que sea compatible con los objetivos individuales de cada empleado.

Mito #3:

Si bien es cierto que el impacto de un buen clima laboral es difícil de medir, hay conexiones que son fáciles de vislumbrar.

Por ejemplo, un estudio reciente determinó que el 40% de los empleados está de acuerdo en que se benefician cuando sus propios objetivos están en consonancia con los objetivos de la empresa.

 

Foto: Shutterstock

 

 

 

Comentarios