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Cuando hablamos de inflación, siempre pensamos en la pérdida de poder adquisitivo a la hora de comprar. Asociamos -y con justa razón- la inflación al bolsillo del consumidor. Sin embargo, para un emprendedor también es una variable que puede llevar a su negocio a un camino sin salida. Según los datos del INDEC en lo que va de año, el IPC registró un aumento del 10,5 %.

Entonces, ¿cómo actuar para revertir sus efectos negativos? ¿Qué medidas podemos tomar para proteger nuestra startup y también a nuestros clientes? Acá, 7 consejos que podrán ser de ayuda:

  • Alternativas de compra: Ofrecerle al cliente opciones de compra puede ser una clave para generar oportunidades y vender más en un contexto de inflación. Permitir compras anticipadas al estilo “pague ahora y le congelamos el precio por un año” o acumulando stock “Compre 3 y pague 2”. Es momento para ser flexibles y ofrecer soluciones inteligentes.
  • Saber comunicar las acciones: En épocas de inflación, no suele haber precios de referencia, es decir, al cliente le cuesta saber si un producto está más barato acá o allá. Entonces, se hace difícil distinguirse de la competencia por el precio. La clave está en ofrecer un plus, un valor agregado y, si vamos a utilizar ofertas y promociones, prestar especial atención a que estén bien comunicadas. Esto puede desviar la decisión del consumidor a nuestro favor.
  • Escuchar a los clientes: Esto permitirá identificar qué productos se están vendiendo más y cuáles se venden menos. En base a esto podremos tomar decisiones para aumentar las ventas en las líneas de productos indicadas.
  • Acortar los plazos de cobro: Si hoy vendo un producto que sale $10 y el cliente lo paga 90 días después, estaré recibiendo un equivalente a $9, si la inflación es del 35% anual. Por lo tanto, es imprescindible dedicarle más tiempo a la gestión de cobranzas para intentar acortar los plazos.
  • Premios y descuentos: Es recomendable ofrecer al cliente descuentos por pago al contado y recargos por pagar fuera de término. Esto debe explicarse antes de que se produzca una mora, es decir, al momento de la venta, para evitar malos entendidos. Para esto, es clave tener un listado de clientes consolidado. Existen aplicaciones, como Increase, que permiten controlar todos los pagos con tarjetas de crédito. Conocer el el flujo de caja, entender el retorno de las promociones, administrar correctamente los ingresos y tomar el crédito fiscal retenido en las liquidaciones de las tarjetas puede incrementar los ingresos hasta en 7% de la facturación.
  • Una empresa, para poder operar, necesita de capital trabajo, es decir, recursos para cubrir necesidades de insumos, materia prima, mano de obra, reposición de activos fijos, etc. En contextos de inflación, una opción para abastecerse de efectivo puede ser la de obtener créditos con tasas de interés inferiores a la inflación.
  • Cuando los precios suben, es un buen momento para repensar los procesos productivos: simplificar circuitos operativos y aprovechar mejor los insumos, pueden traer como resultado importantes ahorros. Motivar a tu personal a sugerir cambios y a capacitarse, retribuyéndolos por eso, puede ayudar a ahorrar.

Foto: Shutterstock

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