Innovaciones argentinas que, sin dudas, mejorarán el medioambiente

735
Fuente: INTI
Compartir

Trabajó durante más de 20 años en el área de mantenimiento de un frigorífico. Su especialidad era el arreglo de los equipos eléctricos. Una vez que se jubiló, Hugo Rucci, apostó todo a una idea que le venía dando vueltas mucho antes de su retiro: crear un sistema que permita que los motores se retroalimenten para “lograr mayor eficiencia, ambientalmente sustentable y con un sistema simple para dar lo máximo con la mínima complejidad posible”.

Una vez que finalizó el prototipo, llamó al Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) para que realicen las necesarias pruebas en su taller de General Roca y los resultados fueron sorprendentes. Su invento permitió un ahorro energético del 33%.

Se trata de un sistema que permite transferir, en tiempos cortos, una gran cantidad de energía entre las bobinas de los campos del motor y el capacitor de recuperación. De esta forma, la energía recuperada se suma en tiempo real a la que suministra la fuente de alimentación. Gracias a esto, se aumenta considerablemente la potencia eléctrica del campo magnético concatenado en los campos del motor.

Su invento ya está patentado en Estados Unidos y espera la aprobación en nuestro país. “Considero muy interesante la posibilidad de usar este método reductor del consumo especialmente en unidades motrices de vehículos, para mejorar su eficiencia”, se ilusiona Rucci.

La idea de los estudiantes del ITBA

Con objetivos similares, un grupo de estudiantes de Bioingeniería, Ingeniería Química e Industrial del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) fue reconocido por el Massachusetts Institute of Technology (MIT) por su proyecto “Kiri”.

Se trata de modificar la temperatura mínima por default de los aires acondicionados de los 18 grados actuales a 25. De esta manera, se logra reducir el uso de energía a la vez que se disminuye la emanación de dióxido de carbono.

Eduardo Fracassi, docente de ITBA y coordinador del proyecto, asegura que “por cada dos grados de diferencia, se obtiene un ahorro energético de casi 10%”. En caso de que el proyecto Kiri se implemente a nivel mundial, el total de energía que puede ahorrase es de 327 Teravatios por hora (TWh), lo mismo que consume anualmente todo el Reino Unido o Italia. Al mismo tiempo, se evitaría la misma cantidad de emisiones de gases igual a la que se libera en Argentina anualmente.

Compartir
¿Que te pareció la nota?

28

Comentarios
x

¿Querés saber lo último de tecnología?