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Jason Fried es el CEO de 37Signals/Basecamp, una empresa que desde 1999 se dedica al desarrollo de aplicaciones web. Sin embargo, si alguna vez oyeron hablar de él, seguramente sea porque se ha convertido en una suerte de “evangelizador” de un particular método para aumentar la productividad: ofrecerles cada vez más beneficios a sus empleados.

Para él, la vida privada de su equipo de trabajo es una prioridad. Además de generosos sueldos, planes de salud y políticas de tiempo libre, los empleados de Basecamp reciben US$ 5000 al año para gastar en sus vacaciones, US$ 100 al mes para realizarse masajes en su casa, 16 semanas pagas por licencia por nacimiento de hijo y semanas cortas de 4 días durante el verano. Además, ofrece períodos sabáticos cada tres años.

“Me encantaría seguir dándole más y más a la gente para que sea feliz y esté más cómoda. Pero se me están acabando las ideas”, aseguró Fried en una entrevista reciente con Business Insider.

Por eso, el empresario adoptó una nueva metodología: cada vez que un empleado tiene una idea para un nuevo beneficio, deben presentarla en un documento compartido interno. Si la mayoría del equipo está de acuerdo, Fried evalúa si es factible.

Out of office

Autor del libro “Remote”, es uno de los principales defensores del teletrabajo. “No todos trabajamos de la misma manera. La idea de que todo el mundo tiene que estar en un espacio de oficina en un cierto horario atrae a algunas personas, pero a muchas personas no. ¿Por qué no dejarlos trabajar dónde se sienten más cómodos y donde pueden hacer su mejor trabajo?”, se pregunta.

Según Fried, el trabajo a distancia también tiene beneficios para el empleador: “Podés contratar a las mejores personas del mundo”.

Junto a sus socios, también intenta difundir una nueva forma de trabajar, basada en reducir al mínimo posible las reuniones laborales. Para él, en las oficinas no se trabaja de manera eficaz y una de las principales trabas a la productividad son las reuniones de equipo, a las que califica de “tóxicas y venenosas”.

“Además de que generalmente se habla de cosas intrascendentes lo peor es que una reunión suele llevar a otra y luego a otra más y así”, asegura.

Lo cierto es mal no le va. Basecamp tiene 45 empleados en 30 ciudades del mundo. Tiene una oficina en Chicago, pero ninguno de sus empleados está obligado a ir a trabajar allí. Es, más bien, el lugar donde todo el equipo se reúne dos veces al año. La empresa les paga un pasaje de avión, la estadía en un hotel durante una semana, durante la cual intenta que se generen buenas relaciones entre los empleados.

El 60% de los empleados de Basecamp trabaja allí hace más de cuatro años. “Disfruten del buen clima, váyanse de vacaciones y corranse de la moda de estar siempre conectado y trabajando”, les aconseja.

Acá, un video de una charla TED donde se explaya sobre por qué la gente no puede hacer su trabajo, en el trabajo:

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