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Se calcula que existen cerca de 14.000 millones de objetos conectados y, para 2018, habría 200.000 nuevas aplicaciones de Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés). Por caso, la venta de wearables creció un 223% en 2015 y, según Cisco, este mercado generará unos 4.500 millones de dólares en los próximos diez años para el sector público y unos 14.400 millones para el privado.

Sin embargo, las empresas aún se acercan con cautela ante esta fiebre del IoT. De acuerdo a una nota de la revista Byte, sólo el 7% de las compañías han desarrollado una estrategia global para el IoT y realizado inversiones en consecuencia.

Eduardo Esparza, Country Manager de Affinion International, afirmó que si bien la mayoría de los directores generales reconocen la fuerza de IoT para potenciar el negocio y obtener un crecimiento de ingresos, aún se muestran reticentes a invertir en esto. Pero, ¿cuáles son los motivos por los cuales las empresas no apuestan a esta tecnología?

“La desconexión entre el sentimiento y la inversión real en el IoT podría deberse, en parte, al desconocimiento entre los líderes de más edad. Únicamente el 38% dice que entiende ‘completamente’ el IoT, mientras que una mayoría, el 57%, dice que entiende ‘algo’”, señaló Esparza.

¿Qué puede aportarle el IoT a una empresa?

En pocas palabras: mejorar la relación de las empresas con sus clientes, fidelizarlos, fomentar una relación más estrecha y abrir un nuevo canal de comunicación.

El sector retail es uno de los que más puede beneficiarse con una estrategia para IoT: los comercios podrán mejorar la experiencia del cliente personalizando su servicio, basándose en historiales previos de compra, intereses generales del cliente y estilo de vida. Así, podrán sugerirle ofertas relevantes para él dentro del local o recompensas por fidelidad.

Este es uno de los sectores que más invertirá en este sistema: según IDC, crecerá de 5,3 mil millones y medio de euros en 2013 a 24,5 mil millones en 2018.

Otra de las oportunidades del IoT es ofrecer información a las empresas en tiempo real para irrumpir en el mercado con nuevos productos o servicios.

Los retos de aplicar IoT

Además del desconocimiento, otro de los motivos por los cuales muchas empresas no se animan a lanzarse a Internet de las Cosas es por temor a fallas en la seguridad.

Las empresas deben tener en cuenta que los sistemas de IoT son complejos. Se distribuyen, evolucionan y son dinámicos. Por lo tanto, las empresas deben entender que estos sistemas necesitan ser aplicados holísticamente y no en partes o áreas separadas.

El desafío es desarrollar un ecosistema seguro para poner todas las piezas del IoT juntas: los dispositivos, la conectividad, las plataformas y las aplicaciones deben interactuar entre sí y nutrir al análisis de los datos que arrojan. La seguridad, por otra parte, debe darle soporte a esta estructura.

iot info

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Foto: Shutterstock

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