Benchimol: "Las publicaciones digitales tienen ventajas revolucionarias"

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El gran beneficiado en toda esta gran revolución es el lector.

Daniel Benchimol es Licenciado en Ciencias de la Comunicación, fundó y es director de la empresa Proyecto451, que brinda servicios y soluciones en materia de publicaciones digitales. Espacio Cloud habló con él para saber un poco más sobre esta nueva tendencia y las nuevas oportunidade de negocio.

¿Cuál es la particularidad de las publicaciones digitales y cómo son en relación a las publicaciones en papel?

Las publicaciones digitales tuvieron un crecimiento vertiginoso en los últimos años con la llegada de nuevos dispositivos tecnológicos como las tablets, los smartphones y los e-readers. Tienen ventajas que son revolucionarias con respecto a las tradicionales publicaciones en papel. Algunas de estas ventajas son de orden social o cultural: a partir del surgimiento de las publicaciones digitales, los libros trascienden fronteras en cuestión de instantes y superan cualquier frontera política o ideológica. A esto se suma una idea sobre la cual aún no tenemos una real conciencia de sus consecuencias y que representa una revolución completa en la manera en que compartimos el conocimiento: los libros en formato digital no se van a agotar nunca más, ni van a desaparecer de una librería por las leyes del mercado. Adicionalmente a estas ventajas, se suman otras de orden técnico vinculadas con su contenido. Las publicaciones digitales ya no son solo texto e imágenes: permiten incluir videos, animaciones e interacción con el lector. Esta interacción no es solamente hacer un clic. Es también la posibilidad de mover el dispositivo en el espacio y que los elementos de la pantalla se desplacen también, es utilizar la cámara del dispositivo e intervenir el contenido con ella, o es variar el contenido en función del geoposicionamiento. Y además de todo esto, las publicaciones digitales nos permiten descubrir y compartir el contenido e interactuar con otros lectores como nunca antes fue posible.

¿Cuál es la ventaja de digitalizar contenidos y publicaciones en cuanto a los costos, el diseño y las posibilidades técnicas?

En la actualidad, publicar un contenido es un proceso que se realiza casi de manera gratuita. Las plataformas de autopublicación han crecido enormemente en los últimos dos años, y nos permiten a cualquiera ser autor de una obra. Amazon es tal vez uno de los referentes en la materia, permitiéndonos subir nuestro libro en un formato tradicional, como puede ser un documento de Word, y terminar vendiendo el libro a todo el mundo tanto en formato digital como en papel (a través de la impresión digital por demanda) sin haber invertido más que nuestro tiempo en la escritura. Para el desarrollo de libros enriquecidos la cuestión cambia y mucho, y todo depende del desarrollo que se le busque dar a la obra. Desaparecen los costos de impresión, papel y distribución. Pero aparecen nuevos costos relacionados con la programación y la creación de contenidos multimedia que pueden llegar a compensarlos.

¿Qué tipo de publicaciones son las que más se digitalizan?

Los libros son los que se encuentran en estado más avanzado, aunque aún lejos de lo que me imagino en un futuro inmediato. En la actualidad existen solo 35.000 digitalizados en idioma español, muy poco teniendo en cuenta que es la segunda lengua del planeta. Las revistas y catálogos han comenzado recién a dar sus primeros pasos en los últimos tres años con el surgimiento fundamentalmente del iPad, y su desarrollo más fuerte lo encontramos en Estados Unidos y Gran Bretaña.

¿Cuáles son las oportunidades de negocio que tienen las empresas de la industria editorial?

Son enormes las oportunidades de negocio. En la actualidad, un editor puede publicar sus obras y distribuirlas a todas partes del mundo sin costos de distribución e importación. Pero además las redes sociales le permiten llegar al lector específico de su obra, por más que se trate de una obra de nicho. Tal vez quienes más oportunidades poseen son justamente aquellas obras que por sus contenidos pueden ser igualmente interesantes en todas partes del mundo y aquellas que apuntan a un nicho muy específico.

¿Qué otros sectores se ven beneficiados por la digitalización de publicaciones?

Los que están trabajando muy fuerte en materia de publicaciones digitales son los gobiernos, el sector educativo y las organizaciones no gubernamentales. En todos estos sectores se plantea cómo trabajar los contenidos para las nuevas generaciones, que se sienten más cercanas a la lectura en pantalla que en papel.

¿Qué tipo de publicaciones creés que deben seguir publicándose en papel?

Aquellas publicaciones donde lo material del producto sea lo importante. Lo más interesante de las publicaciones digitales es que es el contenido el que cobra real valor. Ya no pagamos papel y tinta: pagamos contenido. Y es el contenido que se vuelve así aun más importante. Pero en aquellas obras donde la materialidad es trascendental, por ejemplo porque el libro posee un formato o tamaño específico, es cuando nos encontramos con obras difícilmente digitalizables en la actualidad. Por ejemplo, libros infantiles desplegables donde el formato es vital para trabajar la actividad motriz de los más chicos. O bien obras de arte que requieren un gran tamaño para apreciar el detalle de las fotografías o imágenes.

¿Cuál creés que es la tendencia con respecto a la digitalización?

Las publicaciones digitales no reemplazarán a las publicaciones en papel, por lo menos en el corto plazo. Pero sí veremos emerger cada vez más cantidad y variedad de dispositivos que nos permitirán acceder a contenidos digitales, y a un costo que se acercará mucho a la gratuidad. Ya se están anunciando en Europa dispositivos lectores de libros digitales con valores inferiores a los 10 euros. De toda la cadena que va del autor al lector, el que más sufrirá el cambio son las librerías y kioscos como espacios de venta, tal como sucedió ya en la revolución de la música con las disquerías. Y en este punto es que las editoriales deberán trabajar su propia estrategia para darle visibilidad a los productos. La gran tendencia en materia de publicaciones digitales en definitiva es dejar de pensar que lo que se venden o distribuyen son productos sino más servicios. La lógica digital obliga a pensar en la lógica del servicio, y la idea de un servicio de contenidos que se le brinda al lector, que puede incluir libros, y además muchas otras cuestiones: contacto directo con los autores, interacción entre los propios lectores, posibilidad de participar en futuras obras, etc. El gran beneficiado en toda esta gran revolución es el lector, que podrá encontrar más fácilmente una mayor cantidad y calidad de contenidos.

¿Qué tiene que tener en cuenta una empresa o un profesional que esté pensando en publicar contenidos y tiene que decidir si es mejor hacerlo en papel o digital?

Hay tres preguntas claves a responder para tomar la decisión de uno u otro camino (o ambos). La primera es el modelo de negocio: si la publicación subsistirá por venta de ejemplares (un modelo que en lo digital no parece funcionar) o bien por suscripción o será sostenida por la publicidad o alguna otra estrategia comercial. La segunda es si la materialidad de la obra es importante y hace a la misma, o si el papel es solo un soporte para transportar el contenido. La tercera es a qué público estamos apuntando: si es regional o internacional, cuál es su franja etaria, y su sector socioeconómico, son algunas de las dudas a resolver.

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