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En un mercado cada vez más competitivo, vender más y destacarse del resto no es tarea fácil. ¿La clave? Influir en la rutina de las personas y ofrecerles soluciones que les hagan la vida más fácil.

De esta manera, nuestra marca dejará de ser una empresa que quiere venderles un producto para convertirse en un aliado.

Así, generaremos un núcleo sólido de consumidores fieles que no sólo seguirán eligiéndonos sino que nos recomendarán a amigos y familiares, siendo los mejores difusores y defensores de nuestra marca.

Primero, fidelizar

Casi el 90% de los dueños de empresas consideran a la fidelización de clientes su máxima prioridad, según una encuesta realizada por KPMG. Pero para lograr este objetivo, primero hay que lograr engagement.

Para Alan Zorfas y Daniel Leemon, autores de The New Science of Customer Emotions (una investigación sobre la gestión emocional en las empresas), “los clientes emocionalmente conectados con una empresa son el doble de valiosos que los clientes altamente satisfechos”.

Esto se traduce en que compran más, visitan la empresa con más frecuencia, son menos sensibles al precio, prestan más atención a las comunicaciones, siguen los consejos y recomiendan la empresa a familiares y amigos.

¿Se trata de una tarea fácil? Por supuesto que no. Incluso, existiendo varios tips y estrategias para poder diseñar una campaña de marketing emocional que funcione, hay empresas que intentan conseguir la fidelidad de sus clientes durante años y no alcanzan los resultados esperados.

Uno motivo podría ser la falta de reacción. “Se trata de marcas que son demasiado lentas para entender las señales que los clientes están enviando en las redes sociales y otros canales de información”, asegura mark Goodburn, de KPMG.

La mejor manera de obtener engagement, según esta consultora, es integrar los productos y servicios a la vida de los clientes y, al mismo tiempo, generar una conexión emocional en los aspectos más importantes de su vida.

Cuantas más interacciones relevantes existan entre un cliente y una empresa, más estrecha será la relación entre ellos.

El punto justo

En su informe “El consumidor conectado”, la consultora Affinion también coincide en que “a medida que el consumidor avanza en la recomendación, los elementos afectivos como el placer, la integración, los momentos de la verdad y compartir ideas desempeñan una función mucho más importante”.

Las empresas deben elegir con cuidado el canal de interacción para llegar a sus consumidores adecuados.

Soluciones y productos que evolucionen

Aquellas marcas que, en lugar de ofrecer productos, le ofrezcan a sus clientes soluciones que encajen en su vida serán las más beneficiadas. “El cliente deja de ver al negocio como el proveedor de un producto y pasa a verlo como un aliado para alcanzar su estilo de vida deseado”, explica The New Science of Customer Emotions, un informe de Accenture.

Además, estas soluciones deben ser revaluadas para que puedan cambiar constantemente de acuerdo a los cambios inherentes en la vida de las personas. No es lo mismo vender un producto a una persona de 25 años, soltera y estudiante que a la misma persona, pero 10 años más tarde, con una carrera profesional a cuestas y una familia constituida. Es el mismo cliente, pero su realidad y sus intereses cambiaron completamente.

Por eso, es necesario anticiparse a las necesidades de los consumidores y estar presente en el momento oportuno para ofrecer las soluciones adecuadas.

Foto: Shutterstock

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