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No descubrimos nada al afirmar que el desarrollo de la tecnología trae consigo cambios culturales. Por supuesto que el trabajo no está exento. La frase “home office” se hizo costumbre en el ámbito laboral desde hace algunos años. Pero ya no se trata solamente de trabajar desde casa, sino hacerlo desde cualquier parte del mundo.  ¿Pero cómo piensan y viven los nómadas digitales?

El nomadismo digital es una forma de vida: profesionales que aprovechan las ventajas de las TIC e Internet para trabajar remotamente, controlar sus tiempos de trabajo y ocio, y poder recorrer el mundo entero. Todo al mismo tiempo. La premisa del “anytime, anywhere, anyhow”.

Para Gabriel Gordon, director de Windows y Productividad de Microsoft Argentina y Uruguay, se trata de una auténtica oportunidad de transformación empresarial. “La transformación ya empezó, resultado de muchos factores como la necesidad de reducción de costos, el auge del emprendimiento, los problemas de movilidad en las grandes ciudades y la necesidad de las personas de poder administrar mejor su vida familiar y laboral”, asegura.

Según “La revolución en la nube: El nuevo estilo de vida de los Nómadas Digitales en Argentina”, un relevamiento realizado por Microsoft e Insomia, en nuestro país ya hay un 44% de los trabajadores que cumple parte de su jornada fuera de la oficina. Del estudio también se desprende que el 61% de los trabajadores desean que sus empresas asuman políticas que favorezcan esta tendencia y el 54% aseguró estar dispuesto a trabajar más horas o estar disponibles incluso fuera del horario laboral a cambio de tener mayor flexibilidad.

Entre quienes tienen la posibilidad de trabajar fuera del contexto de oficina, el 87% considera que su productividad aumentó o se mantuvo igual; el 70% aceptaría trabajar desde cualquier lado  todos los días, y 8 de cada 10 creen esta forma de vida permite mejorar el balance entre vida personal y profesional.

Nómadas digitales por el mundo

Mejorar la calidad de vida, reducir el estrés laboral, poder manejar sus tiempos para estar más cerca de su familia o realizar más actividad física, flexibilidad geográfica (trabajar desde cualquier ciudad) o poder vivir en lugares con climas más amigables; son algunos de los tantos beneficios que tienen los nómadas digitales. Sin embargo, lo que más destacan ellos es la libertad para conocer nuevas culturas: 89,9% de los encuestados.

Por supuesto que también tiene sus desventajas: una división poco clara del tiempo de ocio con el de trabajo, las conexiones a Internet muchas veces son inestables y, en ocasiones, se puede perder el contacto con familiares y amigos. Esto último pesa más entre quienes eligen aprovechar la flexibilidad laboral para recorrer el mundo. Elementos como la diferencia horaria, los visados de trabajo o el seguro médico también indicen en el alcance de esta tendencia.

Pero la posibilidad está ahí. Además de un buen plan o idea, lo único que se necesita para ser un nómade digital es una notebook, un smartphone, una buena conexión WiFi y una buena capacidad de almacenamiento en la nube. Claves para trabajar en red, compartir archivos con otros y favorece el trabajo en equipo, pese a las distancias.

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