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Es sabido que compañías como Google o Facebook ambientan sus oficinas con lugares de descanso y áreas de juegos, que incluyen mesas de pool o ping pong, para aumentar la creatividad de sus empleados. Pero lo lúdico no sólo está presente como formas de esparcimiento y descanso en oficinas, sino como un nuevo concepto para incidir en las rutinas laborales.

La gamification, es decir,  usar las mecánicas y pensamientos de juego en nuevos contextos para “enganchar” usuarios, motivar empleados y promover el aprendizaje, también es una estrategia cada vez más utilizada por las grandes empresas.

Aunque muchos los consideran una pérdida de tiempo y dudan de su eficacia, varios estudios han revelado que los videojuegos también pueden ser de mucha ayuda a la hora de hacer crecer una empresa. La Universidad de West Chester, por ejemplo, llevó a cabo una investigación que asegura que reducen el estrés y la depresión de ciertas personas y que ayudan a mejorar la toma de decisiones.

Para llegar a estas conclusiones, los investigadores utilizaron juegos de acción, como Halo o Call of Duty, para demostrar que quienes los usan con frecuencia muestran una mayor capacidad para reaccionar ante situaciones ambientales cambiantes, lo que finalmente, lleva a una mejora en la toma de decisiones.

Otro estudio realizado por Florian Kunze de la Universidad de Konstanz, de Alemania, asegura que cuando una empresa les da a sus empleados la oportunidad de divertirse entre tareas y obligaciones, los hace sentirse más jóvenes que su edad real y eso, a su vez, los ayuda a alcanzar más metas en su trabajo.

La memoria y la capacidad de aprendizaje también se vería beneficiada con el uso de videojuegos. Además, varios científicos aseguran que ayudan a mejorar la coordinación, la concentración y los reflejos.

En comunidad

Los videojuegos cooperativos, además, fortalecen el trabajo en equipo y la colaboración entre los empleados. Otra interesante herramienta a la que recurren muchas empresas para fomentar el sentimiento de comunidad son las redes sociales corporativas, como Joincube, mediante la cual los compañeros de trabajo organizan su labor en forma colaborativa: asignan tareas, comparten archivos, imágenes y documentos en forma totalmente privada.

Una red social empresarial mejora no sólo el ambiente de una oficina, sino el feedback: normalmente, las opiniones y comentarios sobre un trabajo se dan en forma vertical y jerárquica, es decir, de un jefe a su equipo. Con una RSE, en cambio, la comunicación pasa a ser instantánea y recíproca entre todos los empleados incluidos en un mismo proyecto.

Otra ventaja de esta herramienta es que potencia el sentimiento de compromiso y pertenencia dentro de una empresa.

Los videojuegos también venden

La alternativa de crear videojuegos para promocionar productos no es nueva, pero sí una estrategia publicitaria cada vez más común y fácil de usar. Son varios los casos de éxito de advergaming que se han dado en los últimos años en todo el mundo, ya que permiten prolongados tiempos de contacto entre la marca y el cliente, imposibles de lograr con la publicidad tradicional.

Pero, además de ser una solución original y creativa para hacer crecer una empresa, los videojuegos publicitarios (sector que alcanzó los 650 millones de dólares en 2012) son cada vez más fáciles de crear. Wannabe, por ejemplo, es una empresa que creó un sistema de compilación de juegos que realiza esta tarea en forma rápida y sencilla, en algunos simples pasos.

“Empezamos a experimentar con distintas tecnologías y lanzamos diez mecánicas de juegos a través de una plataforma que tiene un uso muy fácil. Así la agencia puede crear el juego con sus diseños en base a distintas mecánicas de juegos conocidos como el Candy Crush, entre otros”, explica el emprendedor Ernesto Doudchitzky quien recibió una inversión de 1 millón de dólares para crear la plataforma.

Foto: Shutterstock

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