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Se trata de una de las aplicaciones más exitosas y populares en el mundo, que ya superó los 1000 millones de usuarios. Es decir, una de cada 7 personas en el mundo lo utiliza. WhatsApp cambió nuestra forma de comunicarnos: personas de todas las edades envían y reciben mensajes, comparten fotos y videos o participan en grupos a diario.

Sin embargo, pese a ser uno de los servicios de mensajería más utilizados en nuestra cotidianidad, no es tan eficaz para los empresas. ¿Por qué una aplicación que revolucionó nuestra forma de contactarnos con familiares y amigos no tiene los mismos resultados en el mundo de los negocios? Aquí, te contamos 6 motivos:

Baja seguridad

Es cierto que WhatsApp mejoró la privacidad encriptando las conversaciones, pero sigue existiendo un gran problema para las cuentas de los usuarios al estar ligada a un número de teléfono. Además, no permite limitar los roles de los empleados o restringir el acceso una vez que alguien es parte de un grupo.

No gestiona tareas

Un grupo de WhatsApp puede ser un buen espacio para compartir ideas o discutir soluciones. Pero, esto no significa que ayude a que se hagan realidad. La gestión de tareas debe llevarse en forma paralela, porque WhatsApp no permite organizarte y terminar el trabajo. Siempre es recomendable contar con una plataforma de gestión de proyectos, que agilice la gestión interna, organice los proyectos y sincronice equipos de trabajo.

Mix entre público y privado

La mayoría de las personas usa el servicio de mensajería no sólo para los negocios. Esto puede generar confusiones entre conversaciones privadas y laborales. Aunque existen “trucos” para administrar dos cuentas de WhatsApp en el mismo teléfono, la aplicación en sí misma no permite diferenciar entre los dos tipos dentro de la plataforma, por lo que las confusiones son más que probables.

Pérdida de información

Perder información importante entre todos los mensajes es más fácil de lo que se cree. En los grupos escriben muchas personas y, a menudo, no leen lo que escribió el anterior. Aunque hay un buscador, una buena idea o un dato importante puede pasar desapercibido entre la maraña de mensajes.

Pérdida de imagen

WhatsApp está orientado a un uso personal y, por eso, usarlo con clientes, partners o incluso con nuestro propio equipo puede parecer poco serio. Muchos, podrían vincularlo con falta de profesionalidad o de recursos.

Baja la productividad

Gestionar las comunicaciones de una empresa a través de una plataforma que gestiona también las comunicaciones personales no es una gran idea en lo que a productividad se refiere. El uso de WhatsApp con fines personales durante la jornada de trabajo ya es un problema. Pero, ¿no es peor aún si seguimos incentivando su uso haciendo que el equipo de trabajo tenga que entrar de manera recurrente durante el horario laboral?

Foto: Shutterstock

 

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