5 Habilidades de gestión para mejorar el trabajo en una empresa

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Las habilidades de gestión son las que ayudan a formar equipos cohesionados en donde el trabajo fluye con mínimas interrupciones. Pero no nacen de la nada. Es necesarios conocerlas y perfeccionarlas continuamente.

Claro que no es tan sencillo. Hay cientos de diferentes habilidades que se pueden poner en práctica y muy poco tiempo para hacerlo.

#1 Probar, fallar, corregir y volver a probar

Es necesario tener una actitud abierta hacia el error. Equivocarse es más que natural, es necesario.

Lograrlo es mucho más difícil de lo que parece. Hace falta desarrollar la paciencia ante el error de los demás (muchas veces más complicado de digerir).

Pero también hay que desarrollar procesos en los que no solo haya lugar para los errores. Tiene que haber también un gran método para registrarlos y, de ser posible, medirlos.

Porque está muy bien con aceptar las equivocaciones propias y ajenas, pero la idea es no volver a cometerlas.

Por eso hay que analizar el error, indagar sus causas y consecuencias e intentar enmendar el trabajo para que no vuelva a suceder.

#2 Identificar tareas poco gratificantes y cambiarlas

Como líder es muy posible que detestes que tus empleados tengan que usar su tiempo en tareas repetitivas y de poco valor. Lo más probables es que ellos lo odien más que vos.

Por eso una buena habilidad de gestión es la de reconocer las tareas de poco valor y saber automatizarlas.

Mucho mejor usar a las personas en áreas donde pueden realmente aportar valor y en trabajos que los desafíen y motiven.

Para automatizar tareas podemos usar herramientas desde planillas de cálculo hasta programación. Si no tenés buenos conocimientos de ninguna de estas dos cosas no es mala idea contratar a un profesional interno para que te asesore.

Nuestra sección de Soluciones tiene un montón de aplicaciones que podés empezar a usar hoy para aumentar la productividad.

#3 Lo que no se mide no sirve

Internet ya no es una novedad. A medida que su uso se extiende a cada vez más áreas de nuestra vida, quedan muy pocas excusas para no intentar medirlo todo.

No hay muchas vueltas que darle. Es un hábito que hay que desarrollar y mantener.

Tu empresa puede no tener Big Data (en el sentido de decenas de Terabytes de datos), pero hay mucha información disponible para utilizar.

Incluso más allá de métricas de uso de productos digitales, es posible medir el trabajo cotidiano.

Una gran manera de empezar a hacerlo es recurrir a un modelo de trabajo Kanban. Con esto podremos saber exactamente cuántas tareas se cumplen, qué sectores trabajan más rápido y qué tipos de trabajo suelen causar problemas.

#4 Liderazgo horizontal

No hace falta leer muchas noticias para darse cuenta que la cultura laboral está cambiando.

Los días en los que los gerentes decidían todo a puertas cerradas y se lo comunicaban a sus subalternos para que lleven a cabo sus disposiciones están terminados.

O al menos deberían.

Sencillamente, las ventajas de modelos más horizontales supera por mucho al verticalismo. Por ejemplo, contar con mayor cantidad de miradas y opiniones al decidir es una gran forma de anticiparse a la mayor cantidad de problemas posibles.

Está muy bien que haya un líder, pero eso no quita que otros tengan lugar para hacer oír su voz e influir en las decisiones de negocios.

En definitiva se trata de ser un líder en vez de un jefe.

#5 Colaboración

Hablando de cosas que ya no van. Es innegable que las empresas necesitan mantener algunas cosas en “secreto” para tener una ventaja competitiva. Pero el margen de lo que es aceptable ocultar es cad vez más pequeño.

Y no se trata de ningún imperativo moral. Compartir el conocimiento para el provecho de otros es beneficioso para las organizaciones.

El que no lo cree puede buscar rápidamente cuántas empresas ofrecen cursos gratuitos o abiertos sobre sus áreas de conocimiento. Incluso cuando bien puede ocurrir que esa información sea usada por sus competidores.

Otra forma de colaborar es realizar productos o acciones en conjunto con otras empresas. Pueden ser competidoras directas o indirectas, pero es muy posible que haya una forma de trabajar juntos que garantice ganancia para ambos. De hecho es una gran estrategia de marketing para fechas especiales.