Esa maravillosa sensación de abrir la computadora para hacer un trabajo urgente y que el sistema operativo decida que es un gran momento para actualizarse. Ok, puede que no sea siempre lo más cómodo u oportuno, pero la verdad es que los hackers aman el software desactualizado y a nosotros nos conviene hacerles difícil la tarea.

Actualizar regularmente el sistema operativo y los programas que usamos es, entonces, una de las prácticas básicas de seguridad digital que debemos llevar a cabo. 

Seguridad digital: aumentan los ataques pero no las buenas prácticas

Según un informe de McAfee Labs, en el primer trimestre de 2019 los ataques ransomware se incrementaron un 118% con respecto al mismo período del año pasado. Si no estás al tanto de la terminología, ransomware son ataques en donde se bloquea la computadora (y toda la información que almacena) y se exige un pago por volver a habilitarla. 

Mientras tanto, otro reporte de Avast encontró que el 55% del software en las computadoras personales está desactualizado, cifra que trepa al 95% para programas como VLC Media Player, Adobe Shokwave y Skype. Además, las malas prácticas en cuanto al manejo de contraseñas no hacen más que potenciar el problema. 

La importancia de las actualizaciones de software

¿Qué tienen que ver las actualizaciones en todo esto? Muchas de las actualizaciones de software están enfocadas en corregir problemas de seguridad y posibles vulnerabilidades que fueron descubiertas. 

Por ejemplo, una de las últimas actualizaciones de seguridad de Windows 10 en 2019 corrigió dos vulnerabilidades halladas por la misma empresa. De haber sido descubiertas por terceros, habrían permitido crear malware del tipo worm (gusano informático) que podría haber afectado millones de usuarios. 

¿Por qué surgen nuevas vulnerabilidades? Lo cierto es que la complejidad detrás de muchos de estos programas y sistemas operativos es tal que resulta imposible para cualquier empresa anticipar todas las posibles fallas que tiene. 

Por eso confían en el feedback de la comunidad y en el monitoreo constante para encontrarlas y corregirlas lo más rápido posible. Esas correcciones nos llegan a los usuarios en forma de actualizaciones.

De hecho, es tan importante esta parte del proceso de desarrollo que Microsoft paga -no se sabe cuánto- a los usuarios que encuentren vulnerabilidades en sus productos y las reporten a la empresa en vez de usarlas de forma maliciosa. 

Simplificar y automatizar el proceso en Windows 10

Windows 10 ha recibido innumerables críticas por el funcionamiento de Windows Update. Y es cierto que comparado con sistemas operativos como Linux o iOS, su funcionamiento es bastante engorroso.

Pero la enorme cantidad y variedad de computadoras sobre las que Windows opera le presentan a Microsoft un desafío que ninguna otra empresa enfrenta. La realidad es que, al menos por ahora, no pareciera haber una mejor alternativa para cómo se actualiza un sistema operativo del tal magnitud. 

Sin embargo existen varias formas de simplificar el proceso y ahorrarnos más de un disgusto. 

Para ello tenés que presionar la tecla de Windows y escribir “Windows Update”. Luego elegí la opción Configuración de Windows Update

ejemplo acceder a Windows update para configurar las actualizaciones de softwareA continuación podés elegir la opción Cambiar horas activas para indicarle a Windows en qué momentos usas la PC y no debe actualizarse automáticamente. Además, en Opciones avanzadas podés elegir pausar por un tiempo las actualizaciones, elegir dentro de cuántos días se instalan y configurar la notificaciones. Si no estás seguro es mejor que dejes todos los valores en sus opciones por defecto.