El impacto económico y social que está provocando la pandemia del COVID-19 es grande: locales cerrados, problemas para pagar salarios, y un futuro que se plantea complejo. La incertidumbre económica es grande más cuando no se avizora un final cercano.

Sin embargo, hay actividades que hoy funcionan como algunos comercios de cercanías así como las entregas a domicilio. Muchas de estas ventas se realizan ahora a través del e-commerce.

Las vías de comunicación que más se utilizan, además de los carteles frente a los propios comercios, son las redes sociales, la publicidad display y hasta televisiva y el email marketing.

Sin embargo, como en todos los aspectos de la vida, el COVID-19 afectó al email marketing así como a la publicidad online y a las redes sociales, de una u otra manera. Al menos en España, un estudio realizado por BounceX muestra que, desde que allí se decretó el Estado de Alarma, el porcentaje o ratio de apertura aumentó un 25% por encima de la media habitual. La razón es evidente: los clientes pasan más tiempo frente a las pantallas de sus dispositivos que mantienen a todos contactados con el mundo exterior.

El email marketing ahora es fundamental para mantener el contacto con los clientes.

Pero, y aunque la tasa de apertura haya crecido, el porcentaje de conversión no creció a la misma velocidad. Lógico: los clientes están más atentos a los mensajes pero no responder mejor a ellos que meses atrás, cuando se vivía otra realidad. De hecho, la conversión bajó en algunos casos, según plantea un artículo de la web Mittum.

¿Los motivos? La caída de ingresos de las familias españolas, algo que puede hacerse extensivo a la Argentina, más allá de las medidas paliativas para sostener los salarios como el Ingreso Familiar de Emergencia. En mayo, nueve de cada 10 familias «quedó debiendo algo», la mayor parte «deuda no bancaria».

Según estudios realizados por Marketing Week, la conversión creció apenas 1,4%, y los ingresos, 0,4%. Pero depende del sector: en retail y moda, la conversión cayó 30% y los ingresos, 15%. Claramente, estar a la moda no es algo esencial en estos días, más allá que aquellos interesados en ella quieran mantenerse informados.

Es razonable que la conversión sea baja pero esto no implica que haya que dejar de realizar email marketing. Acompañar a los clientes y estar presentes es muy importante para plantarse de cara a un futuro pospandemia. Lo mejor, según el sitio web mencionado, es afianzar la estrategia de contenidos para mejorar el posicionamiento de marca ofreciendo un contenido de calidad a los que los usuarios puedan encontrarle valor en estos momentos tan duros.