La astronauta estadounidense Anne McClain publicó en la red social Twitter una serie de consejos para sobrellevar de la mejor manera el período de aislamiento social producto de la pandemia del coronavirus.

 

«Una cosa en la que los astronautas tienen que ser buenos: vivir en espacios confinados durante largos períodos de tiempo«, comentó para empezar.

Luego explicó todo lo que sabe la agencia espacial estadounidense sobre la vida en espacios pequeños. «Casi 20 años viviendo exitosamente en la Estación Espacial Internacional y más de 50 volando en el espacio no ocurrieron por accidente. Los astronautas y psicólogos de la NASA han examinado qué comportamientos humanos crean una cultura saludable para vivir y trabajar a distancia en pequeños grupos», desarrolló.

Los expertos de la NASA lo redujeron a cinco habilidades generales y definieron los comportamientos asociados para cada habilidad. Los astronautas de la NASA lo llaman «Comportamiento Expedicionario», y son parte de todo lo que hacen en el espacio.

Aquí están las cinco buenas habilidades del comportamiento expedicionario de acuerdo a esta astronauta:

Habilidad 1: comunicación

Definición: la comunicación significa hablar para que a uno le entiendan claramente. Escuchar, y preguntar para entender. Escuchar activamente, captar las señales no verbales. Identificar, discutir, y luego trabajar para resolver el conflicto.

Esto quiere decir que hay que practicar una buena comunicación, compartir información y sentimientos libremente. Lo mejor es hablar de las propias intenciones antes de actuar y usar la terminología adecuada. También hay que discutir cuando las propias acciones o las de otros no fueron las esperadas. Hay que tomarse luego el tiempo para informar después del éxito o el conflicto, escuchar y después exponer los mensajes para asegurarse de que se entienden. Y lo más importante: admitir los errores.

Habilidad 2: liderazgo o subalterno

Definición: un buen equipo se adapta a situaciones cambiantes. Un líder mejora la capacidad del grupo para ejecutar su propósito a través de la influencia positiva. Un seguidor (también conocido como líder subordinado) contribuye activamente a la dirección del líder. Hay que establecer un ambiente de confianza.

Para practicar un buen liderazgo o ser un buen subalterno, lo más importante es aceptar la responsabilidad y ajustar el estilo al entorno. Hay que asignar tareas y establecer objetivos, liderar con el ejemplo, dar dirección, información, feedback, entrenamiento y estímulo. También hay que asegúrate de que los compañeros de vivienda tengan los recursos necesarios. Y de nuevo: si algo no está funcionando hay que decirlo, pero siempre de manera propositiva, hay que brindar soluciones, no problemas.

Habilidad 3: autocuidado

Definición: El autocuidado significa llevar un registro de cuán saludable está uno a nivel psicológico y físico. Esto incluye la higiene, el manejo del tiempo,  el sueño y el estado de ánimo. A través del autocuidado, uno usted demuestra su capacidad de ser proactivo para mantenerse saludable.

Para practicar un buen autocuidado, hay que evaluar de manera realista las propias fortalezas y debilidades, y su influencia en el grupo, aprender de los errores, identificar las tendencias personales y su influencia en el éxito o fracaso colectivo. Lo mejor es, al vivir en un espacio cerrado, ser abierto sobre las debilidades y los sentimientos; por esto hay que tomar medidas para mitigar el propio estrés o negatividad (para no pasarselo al grupo). Aunque cueste en ocasiones, hay que ser sociable y buscar el feedback de los compañeros y compañeras. También hay que equilibrar el trabajo, el descanso y el tiempo personal: para esto, conviene tratar de ser organizado.

Habilidad 4: cuidado del equipo

Definición: el cuidado del equipo es cuán saludable está el grupo a nivel psicológico, físico y logístico. Hay que admitir que esto puede ser influenciado por el estrés, la fatiga, la enfermedad, los suministros, los recursos, la carga de trabajo, etcétera. De cualquier manera, hay que fomentar el rendimiento óptimo del equipo a pesar de los desafíos.

Es importante practicar un buen cuidado de equipo, demostrar paciencia y respeto por los demás, animándolos pero también estando atentos para detectar rápidamente cualquier señal de estrés o fatiga. Además, hay que animar al grupo a participar de las actividades, desarrollar relaciones positivas y ofrecerse como voluntario para las tareas desagradables. De manera más sencilla: ofrezca y acepte ayuda, comparta el crédito y asuma las culpas.

Habilidad 5: la vida en grupo

Definición: esta habilidad se trata de la forma en que las personas cooperan y se convierten en un equipo para lograr un objetivo. Para ello, hay que identificar y manejar diferentes opiniones, culturas, percepciones, habilidades y personalidades, así como demostrar resistencia ante las dificultades.

Para practicar una buena vida en grupo, lo primero que hay que hacer es cooperar en lugar de competir. También se recomienda cultivar activamente la cultura de grupo (usar la cultura de cada individuo para construir el todo), respetar los roles, las responsabilidades y la carga de trabajo de cada persona. Hay que asumir la responsabilidad, dar elogios libremente y trabajar para asegurar una actitud de equipo positiva. Y es importante mantener la calma en los conflictos.

El éxito durante el confinamiento depende en las acciones que se toman en pos del cuidado de todo el grupo. «Todos juntos somos astronautas del planeta Tierra», expresó McClain.