Las crisis, como guerras o pandemias, crean nuevas costumbres y modifican las antiguas. Por esto es que hay que ajustarse a la nueva normalidad sin perder de vista que hay muchos sectores que quedarán afectados pero también teniendo en cuenta que aparecerán nuevas oportunidades para emprender e innovar.

Nuevos modos de trabajar

En primer lugar lo que cambió fue la manera de trabajar: aumentó el teletrabajo y con él, el uso de herramientas como Microsoft Teams, Zoom, Google Meets y otras similares para mantener el contacto con los trabajadores. Entonces, convertirse en un experto en las videoconferencias y brindar servicios de capacitación puede ser un buen punto de partida para luego sumarle servicios como el control remoto de computadoras, herramientas para supervisar el trabajo en línea, etcétera.

Nuevas maneras de dar clases

Otro sector que tuvo que ajustarse a la nueva situación es el educativo. Las instituciones educativas tuvieron que decidir entre cancelar las clases o virtualizarlas, y la mayoría eligieron la segunda opción. Esto llegó con poca planificación y no todas las instituciones estaban realmente preparadas para afrontar el cambio. Por eso, la oportunidad radica en convertirse en experto o experta de la educación virtual y las plataformas que se utilizan (como Moodle, Brightspace o Educativa, por citar tres).

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Imagen de congerdesign en Pixabay

Peligros en línea

Por otro lado, muchos sectores sufrieron ataques informáticos por parte de delincuentes que aprovechan la cuarentena y el crecimiento del teletrabajo: en la Argentina se dieron 187 millones de ciberataques en los pasados tres meses, de acuerdo a un estudio de Fortinet. Esto sucede porque muchas empresas no tienen redes virtuales privadas (VPN, en inglés) propias. Es por esto que todo lo relacionado con servicios de firewalls, backups, VPN, etcétera no dejaran de crecer en los próximos meses.

Cuidar la salud

Hay quienes se dedicaron a idear aplicaciones y desarrollos relacionados con la salud para ayudar a luchar contra el coronavirus. Si bien muchas iniciativas comenzaron de manera altruista, puede ocurrir que con el tiempo se conviertan en un negocio.

Cuidar adultos mayores -con lo sensibles que son al coronavirus-, pensar en la forma de divertir a los niños y niñas encerrados en sus casas, fabricar productos que antes se conseguían en China, son algunas de las otras ideas que pueden pensarse para el día después de la cuarentena.