El dueño de Guaymallén y los desopilantes videos y tuits en los que promociona sus alfajores

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Sus videos y tuits son desopilantes. En ellos, desafía al presidente de los Estados Unidos Donald Trump, se compara con el galán de Hollywood Richard Gere, se burla del “congelamiento de precios” y hace un paralelismo entre la política y la situación económica del país y sus productos.

Extrovertido como pocos, Néstor Hugo Basilotta, el dueño de Guaymallén, encontró la manera de promocionar sus alfajores en su cuenta de Twitter @nhbasilotta (que tiene más de 13.000 seguidores) a través de divertidos tuits y videos virales. La envidia de cualquier experto en marketing digital.

“¿Y ahora? ¿Qué hago con los verdes? ¡61 cerró hoy!  Tranquilos, argentinos. Los verdes estos siguen a 10 pesos”, dice frente a cámara mostrando los alfajores de membrillo, que se caracterizan por tener el envase de ese color.

 

Fanático de Vélez y del boxeo, define a su empresa como “una pyme solidaria y popular, que nunca dejó de creer en el país”. Su desafiante y divertida manera de promocionar sus productos comenzó tal vez en 2014 y tuvo como cómplice al boxeador santafesino Chino Maidana. Luego de una pelea con Floyd Maywather Jr, el boxeador interrumpe al presentador del evento para abrir y comerse frente a millones de espectadores (¡y si haber pagado un centavo!) un alfajor Guaymallén. Pese a los intentos del comentarista por ocultar el envoltorio, el PNT ya estaba hecho. 

Basilotta asegura que no se trató de algo premeditado, que fue simplemente un agradecimiento de Maidana por el apoyo que el empresario le dio a lo largo de toda su carrera, mucho antes de que se convirtiera en campeón del mundo.

Precios imbatibles, la clave del éxito según el dueño de Guaymallén

Guaymallén es una empresa que nació en la década del 40 (el suegro de Basilotta vendía alfajores en un puestito en la cancha de Racing), se expandió durante la época del peronismo y hoy produce más de 2 millones de alfajores por día, con miras a seguir aumentando. En todo ese tiempo, nunca abandonó su perfil “popular”: es claramente el alfajor que se puede comprar en trenes, colectivos y subtes a vendedores ambulantes, el que se encuentra en puestitos improvisados de Once y Constitución o el que se compran los niños en los recreos de las escuelas.

Persiguiendo constantemente una buena relación precio-calidad, Guaymallén logró posicionarse como una de las marcas de alfajores más vendidas del país: según dijo en una entrevista con Infobae, los argentinos comen más de 10 millones de alfajores por día, de los cuales, 2 millones son de su producción.

Mantener los precios bajos también le permitió hacerle frente a la crisis. De hecho, en marzo planea abrir una nueva fábrica en Carlos Spegazzini -las dos actuales se encuentran en Mataderos- para la que contratará a 100 trabajadores, que se sumarán a los 200 empleados actuales.

«Mi política es mucho volumen y baja rentabilidad. Logramos una fórmula de precio y calidad que nos permite vender cada alfajor a $9 al público. Siempre aumentamos menos de lo que tenemos que aumentar. Hoy un alfajor es el desayuno, el almuerzo y la cena de muchos», aseguró en una entrevista.

“Respeto la política de precios de todos, pero yo le compro a los mismos proveedores a los que les compra el resto de las marcas que venden a $50 y $60 cada alfajor. La diferencia es nuestra rentabilidad, que ronda entre el 5 o 7%», agrega Basilotta.