Se espera que más de 64.000 millones de dispositivos estén conectados a Internet en todo el mundo para 2025. Representa un crecimiento de más 540% respecto a los guarismos del año pasado, según estimaciones de Business Insider.

En ese escenario, las empresas y mercados encuentran cada vez mayor potencial para la aplicación de soluciones de Internet Of Things (IoT) y Machine-To-Machine (M2M) en sus negocios. ¿En qué sectores? Potencialmente, en todos.

Hoy día, aplicaciones de IoT y M2M están presenten en dispositivos dentro de la gama de smart home y wereables, pero también en sectores disímiles como la agricultura, energía, salud, retail, transporte y gobierno, por mencionar a algunos. No es casualidad el optimismo sobre el crecimiento de este tipo de tecnologías: TechJury pronostica que el mercado global de IoT alcanzará los US$ 1,7 billones a fines de 2019 y para 2025 podría escalar hasta los US$ 11 billones. Por ejemplo, según Markets and Markets, el mercado de “Smart Farming” (agricultura basada en IoT) alcanzará el valor de US$ 13.500 millones de dólares para 2023.

Argentina, pionera en la región

En regiones como Sudamérica la expansión de las soluciones IoT y M2M toma particular impulso a partir del despliegue de las redes celulares con tecnología 4G. El estándar LTE (Long Term Evolution) brindó la condiciones técnicas para un crecimiento hoy potenciado por las llamadas redes “área amplia de baja potencia” (LPWA, por sus siglas en inglés).

Las LPWA son redes que permiten la vinculación inalámbrica entre dispositivos a una potencia mucho menor que las usadas por redes de telefonía, comunicación por satélites o Wifi. Aunque parezca simplemente un término técnico más, el desarrollo de estas redes representan un enorme potencial para los usuarios en general y el mundo de los negocios.

Movistar Argentina se ha convertido en la pionera del mercado local en la implementación de los tipos de redes LPWA utilizadas actualmente. Se trata de la red Narrowband-IoT (NB-IOT) y la red Long Term Evolution for Machines (LTE-M), especialmente optimizadas para brindar soluciones IoT y M2M.

De hecho, Movistar será la primera en adaptar su red 4G LTE para aplicaciones de este tipo.  En el corto plazo, la red LTE-M (ya disponible en el Área Metropolitana de Buenos Aires) será expandida al resto de las provincias. En tanto, la red NB-IOT comenzará a desplegarse en los próximos meses y se prevé terminar el proyecto antes de 2020. De esta forma, Argentina se convierte en uno de los primeros países de América latina en contar con estas tecnologías.

Mapa de redes IoT en el mundo (Fuente: GSMA)
Mapa de redes IoT en el mundo (Fuente: GSMA)

¿Qué permiten las redes NB-IoT y LTE-M?

Por un lado, NB-IOT utiliza las redes móviles para conectar cantidades masivas de dispositivos de forma eficiente y con poco gasto de batería. Tiene un bajo costo, ocupa menos ancho de banda y su señal alcanza muy bien interiores y lugares profundos. Lo que la hace ideal para aplicaciones de telemedición.

Por su parte, LTE-M utiliza las antes LTE instaladas y aunque, ocupa mayor ancho de banda, permite transmitir voz. Además tiene mayor velocidad de carga y descarga y está ideada para dispositivos en movimiento. Es adecuada para soluciones que requieren movilidad y mayor ancho de banda, como, por ejemplo: soluciones de gestión de flotas, geolocalización, terminales para puntos de ventas, entre otras.