Kevin Systrom, de Instagram: «No alcanza con tener una idea»

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Kevin Systrom, fundador de Instagram

Ocho semanas. Tan solo ocho semanas fue lo que le llevó a Kevin Systrom crear Instagram en 2010. Inspirado por su pasión por la fotografía y por el espíritu emprendedor de su madre que lo incentivó desde muy pequeño, este joven programador empezó a idear esta red social durante su paso por la universidad.

Junto a su amigo Mike Krieger, empezaron con 13 empleados sin imaginar que años más tarde la plataforma de su autoría llegaría a tener 500 empleados y sería comprada nada más y nada menos que por Facebook por 1000 millones de dólares.

Los inicios

Pero no nos adelantemos. La historia de Systrom como emprendedor comenzó mucho antes. Luego de trabajar unos años en Google, decidió lanzar su primer proyecto llamado Burbn. La idea no progresó: se trataba de una red social muy parecida a otras. Systrom, siguió intentando y le dio una vuelta de tuerca. Así nacieron los filtros tan característicos de Instagram. “Antes, la fotografía se trataba más como una forma de arte, ahora la gente la utiliza para expresar eficazmente lo que les está pasando”

En su primer día de vida, la aplicación fue descargada 25.000 veces y a los 9 meses ya tenía 7 millones de registros. «El éxito para mí fue cuando mis padres comenzaron a usarlo», le dijo Systrom en una entrevista a Forbes.

Y siguió:  “Mucho de todo esto es suerte -dijo alguna vez Systrom-. Pero la realidad es que uno mismo es el que crea su propia suerte trabajando duro y probando distintas cosas”.

Luego de la venta a Facebook, Systrom continúo siendo Ceo de la empresa, convirtiéndose en una de las personalidades más importantes del mundo tecnológico. 

Al igual que con WhatsApp, al tiempo de la adquisición comenzaron los rumores sobre una mala relación y desacuerdos con Mark Zuckerberg. En 2018, Systrom y su fiel socio Krieger renunciaron al directorio de la aplicación que ya había conquistado a las generaciones más jóvenes.

“No alcanza con tener una idea, tenés que ser peligroso, construirla y mostrársela al mundo -aseguró-. Si tenés una idea, empeza hoy mismo. No hay mejor momento para comenzar. Esto no significa que debas renunciar a tu trabajo y dedicarte 100 por ciento a tu idea desde el día uno. Son los pequeños progresos, los que inician el movimiento”.