Esta es la mejor edad para ser un emprendedor exitoso

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La imagen romántica de los empresarios es una imagen de la juventud: un individuo de 20 años con ideas llamativas, energía ilimitada y una mente todavía afilada. Silicon Valley ha apostado por esta imagen durante años. Pero, ¿es esto correcto?

Lejos de ello, según muestra una investigación en la que participó el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, en inglés), en donde se analizó la edad de todos los fundadores de empresas en los EE.UU. en los últimos años.

Encontraron que la edad promedio de los empresarios más exitosos es de 45 años, y que los fundadores en sus 20 años son los que menos probabilidades tienen de construir una empresa de primera línea.

El mito del joven empresario

La idea de que los nuevos negocios de mayor éxito provienen de los jóvenes, incluso los muy jóvenes, está muy extendida.

A menudo se piensa que los jóvenes están menos comprometidos con el pensamiento actual y por lo tanto son más naturalmente innovadores y disruptivos. Muchos creen que los jóvenes tienen más tiempo y energía, con menos responsabilidades familiares o demandas financieras como las hipotecas. Además, como dijo el fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, «los jóvenes son simplemente más inteligentes».

Los jóvenes fundadores constituyen en si mismos una historia dramática. Aquel que abandona la universidad o el joven empleado corporativo que, contra las expectativas convencionales, lanza un nuevo negocio con un equipo de compañeros de veintitantos. Después de muchas noches en vela, emergen con la nueva aplicación dispuesta a comerse el mercado (Killer app) o producto de consumo revolucionario, llegando a las portadas de las revistas de negocio, acumulando una enorme riqueza personal en el proceso, y recordándole a los ejecutivos de mayor edad que los jóvenes quieren quedarse con sus trabajos.

Este estereotipo tiene consecuencias significativas. En Silicon Valley, por ejemplo, los capitalistas de riesgo muestran un claro sesgo hacia la inversión en fundadores más jóvenes, dejando a menudo a los fundadores mayores fuera de juego. El vínculo percibido entre la juventud y el éxito es tan frecuente que algunos trabajadores de la tecnología, según se informa, buscan la cirugía plástica para parecer más jóvenes.

Cuál es la mejor edad para emprender

Pero la imagen del joven empresario no se mantiene cuando se observan los datos. Estudios anteriores sobre el alto crecimiento de los emprendimientos y la edad han arrojado resultados contradictorios, basados en parte en pequeños y selectos conjuntos de datos que los investigadores estudiaron.

Para examinar la cuestión de forma más definitiva, realizaron un proyecto interno en la Oficina del Censo de los Estados Unidos. Eso les permitió examinar todos los negocios lanzados en los EE.UU. entre 2007 y 2014, abarcando 2,7 millones de fundadores. Compararon la edad de los fundadores con las medidas de rendimiento de la empresa, incluyendo el crecimiento del empleo y las ventas, así como la «salida» por adquisición u oferta pública inicial.

Los empresarios de éxito tienen muchas más probabilidades de ser de mediana edad, no jóvenes. De las nuevas empresas de más rápido crecimiento en los EE.UU., la edad media del fundador en el primer año de la empresa era de 45 años.

Del mismo modo, los fundadores de mediana edad dominan las salidas exitosas. Según nuestra estimación, un fundador de 50 años es 1,8 veces más probable que un fundador de 30 años cree una de las empresas de mayor crecimiento. Los fundadores de 20 años tienen la menor probabilidad de crear una empresa de alto crecimiento.

¿Por qué los empresarios mejorarían con la edad? No está claro, pero existen algunas teorías. Los empresarios más experimentados pueden aprovechar una mayor experiencia en gestión o un conocimiento más profundo de la industria. También pueden disponer de mayores recursos financieros y de redes sociales más relevantes para aprovechar la idea de negocio del fundador.

Por ejemplo, el estudio en cuestión demostró que la experiencia laboral previa en el sector específico de la empresa de nueva creación duplicaba con creces las posibilidades de éxito en el crecimiento de la cola superior.

Incluso algunos de los jóvenes fundadores más famosos tienden a llegar a la edad media. Por ejemplo, Steve Jobs y Apple lanzaron el iPhone -su desarrollo más exitoso- cuando su fundador tenía 52 años.