Hay un meme que circula en las redes sociales que bromea con que el mayor impulsor de la transformación digital es el COVID-19. Puede que esto sea un poco exagerado, pero es cierto que la pandemia mundial ha elevado la prioridad de los proyectos de migración a la nube a la cima de las listas de tareas pendientes de muchos CIOs y CTOs.

De hecho, se ha pronosticado que el 83% de las cargas de trabajo de las empresas estarán en la nube a finales de 2020, por lo que la implementación de una estrategia sólida de migración a la nube permitirá a las organizaciones cosechar mejor las recompensas que ofrece la nube, y a la vez hacer que el proceso sea lo más eficiente y sencillo posible, según plantea el experto Craig Atkins, managing director en 1-Fix Limited.

¿Qué hay que migrar y a qué costo?

Cuando se inicia un plan de migración, es necesario analizar qué sistemas de negocio se tienen actualmente en la nube y qué queda por migrar. Una vez que tenga una visibilidad completa de lo que tiene, puede empezar a analizar qué sistemas deberían migrar primero. Recomendamos utilizar un proceso de análisis de costo-beneficio (CBA, por su sigla en inglés) para determinarlo y utilizar la relación costo-beneficio de cada proyecto de migración a la nube para clasificar el orden en el que debe abordar estos proyectos. Esto debería asegurar que si sólo se completa el primer proyecto de migración de la lista este año, se ha abordado el que traerá el mayor beneficio frente al desembolso financiero para el negocio.

Al determinar los beneficios de una migración, hay que considerar los actuales cuellos de botella o problemas de servicio durante esta crisis. Por ejemplo, ¿el sistema de asistencia técnica interno ha demostrado ser un obstáculo para ir a full hacia el home office? Aunque puede que no siga siendo así cuando volvamos a un entorno de oficina más normal, la probada falta de flexibilidad debe considerarse seriamente y ponderarse en consecuencia.

Todavía hay un lugar para el híbrido

Aunque el objetivo de muchas empresas es un entorno completo basado en la nube, todavía hay ocasiones en que un cierto grado de recursos locales tiene cabida. Para algunas empresas, la seguridad y la gobernanza dictarán que ciertos elementos deben permanecer dentro del control de la red corporativa, aunque esto cada vez es menos problemático a medida que los CISO y los CTO descubren que una nube pública bien asegurada debe ser al menos tan segura como sus equivalentes alojados on premise, y a menudo más.

De manera similar, el hecho de disponer de recursos locales abre la posibilidad de almacenamiento en caché o de resiliencia para las oficinas en las que el enlace de datos puede no ser óptimo para el funcionamiento pleno de la nube. Estar abierto a la posibilidad de reutilizar algún equipo físico, siempre que esté en garantía, se mantenga seguro y actualizado, es sensato y debe tenerse en cuenta durante la etapa de planificación.

¿Quién está migrando?

Dependiendo de la escala y el alcance de su proyecto de migración a la nube, es posible que pueda gestionar su migración utilizando sus propios recursos de TI, de lo contrario tendrá que buscar asistencia con el proyecto o capacitar a su propio equipo para manejar esto.

Si piensa que puede utilizar su propio personal, asegúrese de que ha calculado el costo total de la capacitación y el tiempo necesarios para gestionar el proyecto de migración y que esto se ha tenido en cuenta en su proceso de análisis costo-beneficio.

A menos que tenga que realizar numerosas migraciones similares, es probable que sea el momento adecuado para contratar a un consultor o proveedor de servicios administrados que sea experto en este tipo de proyecto y tenga el personal y las herramientas para que sea un éxito.

Antes de sacar a concurso el proyecto o de dirigirse a consultores y proveedores de servicios externos, hable con el proveedor de programas informáticos para saber si cuenta con sus propios especialistas en migraciones o con un equipo de consultores recomendado. Algunos proveedores de software de empresas más grandes sólo proporcionan apoyo continuo y licencias para las migraciones realizadas por sus socios de servicio.

Asegúrese de que los SLA están a su favor

Aunque es decepcionante escuchar, los proyectos de nubes a gran escala a menudo se desbordan -ya sea en tiempo, costo o ambos- y a veces fracasan por completo.

Si bien siempre debe planificar una migración a la nube con éxito, también debe asegurarse de que el proyecto mantenga al proveedor y a los socios en un acuerdo de nivel de servicio estricto (SLA, por su sigla en inglés) para garantizar que se le compensa económicamente por cualquier desliz en el programa de entrega.

Tenga en cuenta que la entrega de un proyecto de nube exitoso es un proceso de dos vías, por lo que debe asegurarse de que sus principales interesados participen, comprendan los plazos del proyecto y sepan qué se requiere de ellos.

Por lo tanto, los acuerdos de nivel de servicio a menudo trabajarán en ambas direcciones para mantener el proyecto en el camino correcto, de modo que tener un plan claro evita que se le penalice por retrasar el proyecto de migración con cambios de última hora.

Apegarse al plan

Una vez que hayas trabajado con todos los interesados necesarios para construir un plan de migración de la nube, y el proyecto esté en marcha, resiste la tentación de «mover los postes de la meta» a menos que sea absolutamente necesario.

A menudo vemos proyectos que empiezan con un alcance de trabajo muy definido pero que caen en una espiral de retraso en la entrega, aumento de los costos y solicitudes de cambio debido a que el cliente solicita una modificación del alcance del trabajo durante la fase de entrega.

Siempre que sea posible, trata de completar la migración según lo previsto y luego hacé los cambios adicionales como una segunda fase del proyecto. De esta manera se asegurará de recibir una plataforma de trabajo que deberá ser entregada a tiempo y dentro del presupuesto previsto.

Planificar el final

Cuando se centra en las diferentes facetas de una migración de nubes es fácil pasar por alto lo que sucede una vez que se ha completado. Es crucial planificar las funciones y responsabilidades internas antes de que comience el trabajo de migración propiamente dicho.

Se deben planificar los equipos y el personal clave, por ejemplo, quién será responsable de supervisar la plataforma de la nube, y detallar quiénes son las escalas de apoyo clave en caso de problemas futuros, incluyendo los contratistas externos

Planifica el tiempo para revisar la migración para saber qué podría mejorarse y si hay alguna otra acción que pueda ser necesaria y que no estaba en el plan original.

Asegúrate de que los procesos clave queden registrados y se complete la documentación de las personas que realizaron la migración, y que tus propios equipos puedan entender ambas cosas.

Por último, una vez que el proyecto de migración se complete finalmente, es muy posible que tenga una pila de hardware de TI que ya no necesités. Asegúrese de que ha considerado cómo deshacerse de esto de forma segura, tanto para la seguridad de los datos de la empresa, los requisitos legales de gobierno, como para el medio ambiente.

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