El mito de la diversificación: ¿por qué una pyme no tiene que ser buena en todo?

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Hay un mito que circula dentro del mundo emprendedor: que hay que diversificarse, no poder todos los huevos en la misma canasta, para tener más posibilidades de éxito.

Sin embargo, tal como está planteado, se trata de un concepto confuso dado que no se indica el contexto para dicha diversificación.

Esto es lo que señala el experto en coaching Rodrigo Laddaga en una publicación en el portal Entrepreneur. Este ingeniero mexicano con una maestría en Administración de Empresas es el cofundador de EMyth México y LATAM, que se convirtió en Helpi COACHING, una empresa especializada en Coaching de negocios para empresas pymes.

Lo primero que marca es como ese contexto ya mencionado puede variar la comprensión y la aplicación de un concepto: la mayoría de los libros de finanzas personales recomiendan, de forma más bien genérica, las personas deben ahorrar mínimo el 10% de sus ingresos. Pero, se pregunta Laddaga, ¿qué pasa si se quieren aplicar esa idea a aquellas personas que viven en la pobreza extrema, con ingresos de menos de un dólar al día? En este caso la recomendación no cuadra.

Warren Buffet, uno de los inversores más conocidos, dijo oportunamente que si una persona sabe cómo y dónde invertir, esa diversificación de la que tanto se habla está de más. «¿Quién le apuesta a todos los caballos en una carrera cuando sabe con certeza cuál es el bueno?», pregunta Laddaga de forma retórica.

De hecho, Buffet siempre dijo que solo invierte en compañías tradicionales porque no comprende del todo la industria de la tecnología. Ni siquiera invirtió en Microsoft, la conocida empresa de su amigo Bill Gates, a pesar que de que donó gran parte de su fortuna personal a la Fundación Bill y Melinda Gates. ¿Por qué? Si bien no entiende de tecnología, si sabe que Gates es un empresario exitoso que de seguro va a invertir de manera correcta el dinero donado.

Luego, Laddaga va directamente a lo que le interesa, el mundo de las pequeñas y medianas empresas, que -dice- «es un mundo totalmente diferente al de las empresas grandes». En este caso, la diversificación «puede ser una de las mayores causas que afecten negativamente su desarrollo», algo que él ha sido de corroborar en más de una oportunidad.

Para Mike Michalowicz, autor del libro «The Pumpkin Plan» (El plan de la Calabaza), especializarse puede ser la clave para conquistar el mercado, a pesar de los que muchos creen. Laddaga mismo es autor de un libro orientado hacia las pymes: «Dear Entrepreneur: A Spiritual and Technical Guide on How to be a Fulfilled and Successful Entrepreneur / Small Business Owner», en inglés.

Para este último autor, hay tres puntos que pueden mencionarse en los que la diversificación pueden estancar el negocio. Además, puntualiza las ventajas de la especialización.

1. Para ser realmente bueno en algo hay que especializarse. Esto funciona tanto en personas como empresas. Para ser realmente buenos en algo hay que tener al menos 10.000 horas de práctica, según explica Malcolm Gladwell en su popular libro «Fuera de Serie» (Outliers). Es por esto que un jugador que gana el Super Bowl de fútbol americano un año, no va a ganar la Eurocopa de fútbol al siguiente, y después un torneo de Grand Slam de tenis.

«Para poder ser muy bueno en algo hay que enfocarse y especializarse», dice Laddaga. Las oportunidades de negocios que se presentan a los dueños de las pymes son una distracción de lo que realmente hacen bien. No puede instalarse redes inalámbricas y, por ejemplo, vender infraestructura de almacenamiento, tal como dice el autor de la nota. Si hace eso, el emprendedor no hará bien ninguna de las dos cosas.

2. Sin la especialización, la empresa perderá lo que la hacer diferente a sus competidores más grandes. Siguiendo el ejemplo anterior, hay muchas empresas grandes que ofrecen entre sus servicios la instalación de redes inalámbricas. Lo que va a distinguir a una pyme dedicada a ellas es la especialización, dado que le será muy difícil competir en precios.

Si uno tuviera que operarse del corazón, pregunta el mexicano, ¿elegiría a su médico familiar o al especialista, aunque este último cobre más?

 

3. La especialización hará mucho más fácil la uniformación y profesionalización de la empresa. Además, los esfuerzos de marketing serán mucho más eficientes y efectivos. Eso es lo que plantea Laddaga en tercer y último lugar.

La especialización facilita enfocarse en un nicho del mercado y hace que la estandarización hacia adentro sea más sencilla porque no habrá muchas unidades de negocio para manejar.

Enfocarse en un nicho de mercado hará que cada vez la empresa sea mejor en lo que hace, se convierta en un activo importante para sus clientes y dé mejores servicios.

«Lo he visto una y otra vez: a las pymes que se especializan les va mucho mejor. No caigas en el engaño del mito de la ‘diversificación’ con ejemplos de casos muy excepcionales», cierra Laddaga su publicación.