El aislamiento social está generando nuevos hábitos de consumo e impulsando las ventas en línea. Los expertos prevén que este auge continuará una vez pasada la situación actual.

En el contexto actual, el comercio electrónico sumó un 30% de nuevos usuarios nuevos desde que comenzó la pandemia, según surge de una investigación de la división Insights de la consultora Kantar. «Tres de cada 10 son compradores nuevos. De ese 30% que compra a través de internet por primera vez, el 73% afirmó que volvería a hacerlo», dice Sebastián Corzo, Marketing & Business Development Leader de esta consultora.

Puntualmente, la compra online aumentó 17 puntos en la Argentina, dado que pasó del 44% al 61%. Los encuestados admitieron que compraron y seguirán comprando de esta manera para evitar concurrir a negocios físicos. «Es una tendencia que crece entre todas las edades y niveles socioeconómicos: se profundizan las compras planificadas y más grandes, al tiempo que gana lugar el canal online«, analizó Corzo en un artículo publicado por El Cronista. Por eso, hoy en día es vital disponer de una sucursal online.

Lo que sucede es que el consumo cambió, así como sus motivos: «El 86% cambió sus hábitos diarios. Las compras están impulsadas por el miedo y la ansiedad ante lo desconocido. Se llaman panic purchases (‘compras por pánico’) y van desde bienes esenciales requeridos para sobrevivir hasta artículos que son menos importantes, pero que genera tranquilidad tenerlos», señaló Mapi Merchante, Analytics & Strategy Director de IPG Mediabrands.

Esta necesidad se vio reflejada, principalmente, en las compras de supermercado en los días anteriores a las medidas de aislamiento social anunciadas por el gobierno argentino. Según fuentes del sector, la demanda llegó hasta quintuplicarse en algunos casos.

«Las ventas online del rubro farmacia subieron un 400%, con una merma en los últimos días, pero con una amplia demanda igual. En lo que respecta a consumo masivo, después de un alza del 70%, las órdenes de compra virtuales cayeron un 40%, y en cuanto a limpieza y cuidado personal, luego de crecer un 80% las transacciones ahora se ubican en el orden del 50%», sostiene Damián Di Pace, titular de Focus Market.

Esta tendencia hacia arriba ya se venía observando durante el último año: en 2019, el e-commerce facturó $ 403,27 millones, un 76% más que en 2018, por arriba de la suba de la inflación en el mismo período, de acuerdo al último informe de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE). El aumento estuvo impulsado por el crecimiento de artículos de primera necesidad, como alimentos y bebidas. Con coronavirus o sin él, el desarrollo y diseño de nuestro emprendimiento online no puede demorarse más.

Es por esto que los especialistas sostienen que la conducta permanecerá en el tiempo una vez superado lo peor de la pandemia. «Crisis como estas redefinen prioridades y es indudable que, una vez superada, los hábitos de compra de los argentinos, en cuanto a categorías y canales, ya no serán lo que eran», comentó el ejecutivo de Kantar.

«El hecho de que muchas personas (por ejemplo, adultos mayores que no están familiarizados con esta modalidad por temor, inseguridad o desconocimiento) estén comprando ahora por medio de internet posiblemente alentará a que más adelante realicen sus compras de esta manera«, expresaron oportunamente desde la cadena de supermercados Walmart.

Por citar un caso, desde 13 hasta el 18 de marzo, Mercado Libre vendió un 15% más respecto al mismo período de febrero, especialmente debido a la comercialización de productos de primera necesidad.

El comercio electrónico, de acuerdo con la consultora GfK, «está ganando adeptos, que probablemente realizarán este tipo de compra de forma cada vez más frecuente”. De hecho, según un informe, «las próximas semanas serán fundamentales para saber qué atributos de las marcas serán más apreciados y cómo la industria se adaptará a este nuevo escenario global. En este contexto, no se restringen las compras en línea. Todo lo contrario. La gente seguirá utilizando medios electrónicos para evitar salir de las casas y reducir el riesgo de contagio».