Estas son las ventajas y desventajas del software libre para las pymes

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software libre

El software ya gobierna los negocios y los gastos que hay que hacer para obtenerlo y mantenerlo, sea por licencia o modelo SaaS, puede llegar a resultar un limitante para el crecimiento.

Hoy más que nunca, es fundamental que internet y lo que corre sobre ella funcione al 100%. Si los sistemas informáticos de una empresa dejan de operar siquiera por un rato, se podrán ver a personas corriendo de un lado para el otro tratando de restablecer la normalidad.

Si los sistemas quedan knock-out durante 48 horas o más, la pérdida de datos y de dinero puede incluso poner en entredicho la continuidad de la empresa.

Por todo esto es central que el software funcione bien, más allá si la materia prima es o no la información: es parte de lo que la mantiene viva.

Pero, ¿qué tipo de software hay que utilizar? Una posibilidad, desde hace 35 años, es el software libre.

¿Qué es el software libre?

El fundador del concepto del software libre fue Richard Stallman, una leyenda excéntrica y polémica, como puede verse en su web personal.

Recapitulando, en 1984 nació el proyecto GNU con el objetivo de crear un sistema operativo Unix libre y que originó la creación de LiNUX, cuyo nombre es realmente GNU/LiNUX.

Stallman en 1985 fundó la Free Software Foundation, una organización sin ánimo de lucro para promover el uso del software libre en el mundo.

Este tipo de software hace referencia a la libertad de los usuarios para utilizar el software y además copiarlo, distribuirlo, analizarlo y cambiarlo o mejorarlo.

Básicamente, se resume en las siguientes libertades:

  • Libertad 0: Usar el programa con cualquier propósito.
  • Libertad 1: Estudiar cómo funciona el programa y adaptarlo a tus necesidades, lo que implica acceder al código fuente.
  • Libertad 2: Distribuir copias del programa a cualquier persona.
  • Libertad 3: Mejorar el programa y liberar dichas mejoras, de tal forma que se beneficien el resto de personas que lo usen.

¿Existe software no libre?

Claro. Es aquel al que se denomina software privativo. Su nombre deriva de que priva de las libertades que ofrece el software libre. Normalmente con el software privativo (aquellos por los que hay que pagar una licencia, pero no necesariamente) no se entrega el código fuente del programa, por lo que no es posible saber exactamente lo que hace y se paga exclusivamente por el uso del mismo, sin posibilidad de hacer copias, redistribuir ni mejorar el software. El usuario está atado la empresa que creó el software.

software libre
El software libre tiene múltiples ventajas para las pymes.

Ventajas del software libre

Estas son las más relevantes, según el blog Think Big:

  • Descargar y probar sin coso y de forma ilimitada en el tiempo: es posible descargar y probar cualquier software libre antes de incorporarlo al ecosistema de aplicaciones de tu empresa. Sin restricciones, probando bien todas sus características antes de tomar la decisión final de usarlo.
  • Soporte gratis y bueno en general: detrás de las aplicaciones de software libre hay una comunidad de desarrollo que se encarga de resolver las dudas y cuestiones técnicas, y de definir su evolución. Aquí hay que ser cautos, las aplicaciones de cierta importancia tienen una comunidad fuerte detrás y el soporte es muy bueno, pero si la aplicación no es de uso extendido, el soporte puede ser precario.
  • Uso de estándares: los desarrollos de software libre suelen ser muy fieles a los estándares, lo que significa que suelen comunicarse bien con otras aplicaciones que cumplan con esos mismos estándares.
  • Seguridad muy por encima del software privativo: el hecho de que se tenga acceso al código fuente hace que muchos ojos revisen y prueben ese código y sobre todo sea difícil guardar secretos. Esto provoca que la seguridad sea muy superior en general al software privativo donde el código solo es observado por unos pocos y es, por tanto, más fácil que tenga más agujeros de seguridad.

Desventajas del software libre

Son menos que las ventajas, pero se pueden citar las siguientes:

  • El sistema operativo de escritorio no ha alcanzado las ventajas del privativo: su sistema operativo para escritorio está basado en GNU/LiNUX, quizás el más maduro para un usuario no técnico sea Ubuntu, que yo uso habitualmente en mi trabajo. Si bien, por razones diversas que han sido muy analizadas, la penetración de GNU/LiNUX en los PCs del usuario no ha sido tan fuerte como en los servidores (donde Red Hat -una compañía de software libre comprada el año pasado por IBM- tiene el 33,9% del market share), donde sin duda es el dominante. En este campo aún le queda por mejorar.
  • Soporte técnico urgente: salvo que se tenga contratado directamente con una empresa, el soporte técnico del software libre es muy bueno, pero lógicamente puede que no se ajuste a lo que se necesita en casos de emergencia. Si se requiere un soporte con unos SLA (Service Level Agreement) determinados por necesidades de negocio, no significa que haya que prescindir del software libre, sino que conviene contratar ese soporte a una empresa.
  • Conocimiento técnico: no es necesario ser un técnico para usar el software libre. Pero sí es conveniente que si vas a incorporarlo a tu empresa, que haya dentro de la nomina una persona que conozca ese mundo y ayude a analizar y seleccionar las herramientas que necesitas, valorando bien la madurez de los desarrollos y la comunidad que hay detrás en cada caso.

El software libre lleva 35 años con nosotros ya hay muchas empresas que han ganado mucho dinero haciendo software libre y utilizándolo, como el citado caso de Red Hat.

Incluso, hasta cambio la forma de pensar de grandes corporaciones, que se han rendido ante los desarrollos de la comunidad, como en el caso de GNU/LiNUX, que es el sistema operativo que predomina en los servidores. Sin ir más lejos, Microsoft pasó de demonizarlo a la compra millonaria de GitHub, el repositorio de programación más grande del mundo.

El software libre no es solamente una elección económica, sino que puede ser una opción estratégica y hasta ética que se alinea con los objetivos de tu empresa.